Un Paso hacia la Reconciliación, La Participación de Salvatore Mancuso en el Proceso de Paz

El Consejo Regional Indígena del Cauca, reconoce y valora los avances importantes en la construcción de la paz en Colombia, aspirando a alcanzar una paz total. La reciente participación de Salvatore Mancuzo, antiguo actor en la violencia paramilitar, como Gestor de Paz, marca un hecho importante en este proceso.

Esta decisión abre oportunidades reales para examinar a fondo las causas estructurales que han generado la violencia en el país. Es crucial entender las causas fundamentales frente a los efectos visibles de la violencia.

CRIC, reconoce el papel crucial de estas decisiones en la construcción de la paz, permitiendo que se conozcan las realidades y se aborde la deshumanización y la afectación a la convivencia y gobernabilidad. Estas iniciativas, impulsadas tanto a nivel regional como nacional, representan un paso importante hacia la reconciliación y la paz duradera en Colombia.

Elogia la visión objetiva del Gobierno Nacional al implementar estas estrategias, contribuyendo así a la difusión de ejercicios e iniciativas de paz a nivel nacional e internacional. Estas acciones envían un mensaje claro a la comunidad internacional sobre la manera de abordar los desafíos de construcción de paz en contextos conflictivos.

 

Por: Programa de Comunicaciones CRIC

Salud como derecho, no como negocio

El Consejo Regional Indígena del Cauca, expresa una profunda preocupación ante la situación actual en Colombia, especialmente en relación con la reforma de la salud. Esta reforma, que busca garantizar un acceso equitativo a la salud para todos los colombianos, es acogida con agrado por parte del movimiento indígena, ya que subraya la necesidad de un enfoque preventivo y no solo reactivo en materia de salud.

El énfasis en la atención primaria para prevenir enfermedades en lugar de simplemente tratarlas una vez presentadas es fundamental para mejorar el acceso y la eficacia de los servicios de salud, especialmente en comunidades rurales y dispersas en el territorio colombiano.

Reconocemos que la mercantilización de la salud ha sido un obstáculo para el bienestar de nuestra gente, y por lo tanto, respaldamos los esfuerzos para devolver la salud a su verdadero propósito: un derecho humano fundamental, no un negocio lucrativo.

Sin embargo, nos preocupa la resistencia que enfrenta esta reforma, especialmente por parte de aquellos con intereses arraigados en el negocio de la salud. La propuesta de archivar el proyecto ley de reforma en la comisión séptima del Senado representa un desafío, pero confiamos en que el proceso democrático prevalecerá y se garantizará un debate justo y transparente.

Llamamos a todos los colombianos a unirse en defensa de esta reforma vital, que busca transformar nuestro sistema de salud en beneficio de todos e invitamos al movimiento indígena a seguir caminando las apuestas políticas que se tienen en cuanto al SISPI llevándolos hacia lo nacional. Es fundamental que permanezcamos vigilantes y comprometidos con el proceso legislativo, asegurándonos de que los intereses del pueblo prevalezcan sobre los de unos pocos.

Desde el movimiento indígena, reiteramos nuestro compromiso con la promoción de un enfoque intercultural de la salud, que reconozca y valore las sabidurías ancestrales como parte integral del sistema de salud. Nuestro Sistema de Salud Propia Intercultural continuará su camino, independientemente del resultado de la reforma, pero creemos firmemente que un sistema de salud justo y equitativo es un derecho inalienable de todos los colombianos.

Por: Programa de comunicaciones CRIC