CONSEJO REGIONAL INDÍGENA DEL CAUCA – CRIC
PROGRAMA DE DEFENSA DE LA VIDA Y LOS DERECHOS HUMANOS
El día 5 de noviembre de 2025, actores armados ilegales amenazaron a algunos representantes de la Guardia Indígena del Consejo Regional Indígena del Cauca – CRIC por medio de un panfleto. Los miembros de la Guardia Indígena fueron declarados objetivo militar tras ser señalados de hacer parte o de colaborar con el Ejército de Liberación Nacional – ELN y el Frente 57, una de las disidencias de las antiguas FARC-EP.
El falso señalamiento de colaboración de la Guardia Indígena con grupos armados ilegales, representan un hecho sumamente grave que pone en alto riesgo la vida y la integridad física de ellos y del proceso colectivo. Las dolorosas experiencias del pasado, así como los patrones de la violencia contra el movimiento indígena y los sectores populares, demuestran que estos señalamientos han resultado en la muerte y atentados de muchos de nuestros hermanos y hermanas.
Un antecedente de esto, es el asesinato del Coordinador de la Guardia Indígena, Albeiro Camayo, como consecuencia de los mismos señalamientos y de las mismas falsas acusaciones. Al comparar las cifras de violencia, se evidencia que, entre 2019 y 2023, se registraron 185 panfletos de amenaza en circulación en los territorios indígenas del departamento del Cauca, en los cuales 335 personas resultaron señaladas y la Guardia Indígena encabezó la lista de los procesos organizativos considerados objetivo militar. La mayoría de las amenazas difundidas por panfleto fueron “justificadas” a raíz de las acusaciones de colaboración con otros grupos armados o con la fuerza pública, así como de “obstáculo a la lucha armada y a los intereses” de los actores responsables de las amenazas.
La violencia socio-política ha caracterizado la época del post-Acuerdo en el departamento del Cauca: entre 2022 y 2024 se registraron 2.355 víctimas indígenas de vulneraciones a los derechos humanos. Mientras que en lo que va de 2025, se cuentan 364 víctimas, entre ellas 29 amenazas y 37 asesinatos.
Ante el señalamiento a la Guardia Indígena, RECHAZAMOS de forma categórica toda acusación de colaboración con cualquier tipo de actor armado, y reiteramos que la Guardia Indígena es un proceso colectivo no violento y de autoprotección conformado por mayores, mayoras, hombres, mujeres, niños y niñas cuyo mandato es la defensa de la vida y del territorio, con el fin de permitir que los pueblos indígenas puedan vivir en armonía con la Madre Tierra. De igual manera, manifestamos que no vamos a desistir en nuestra intención de defender nuestro territorio y de ejercer nuestro gobierno propio, aunque esto nos cueste la vida. No queremos que nuestros territorios se bañen en sangre, seguiremos resistiendo.
Los ataques sistemáticos contra la Guardia Indígena responden a un claro intento de acabar el proceso organizativo, como parte de las estrategias de exterminio físico, cultural y espiritual contra los pueblos indígenas del departamento del Cauca. Frente a esta arremetida contra la vida, el territorio y la identidad, es fundamental responder de forma colectiva. Esto implica que el estado asuma su responsabilidad en la garantía de los derechos de nuestras comunidades, así mismo, solicitamos el acompañamiento de la comunidad internacional en la verificación y seguimiento de la respuesta institucional y el cumplimiento del DIH. Por lo tanto, pedimos que se realicen de forma inmediata acciones urgentes para garantizar el derecho a la defensa de la vida y del territorio.
¡Cuenten con nosotros para la paz, nunca para la guerra!
Popayán, 06 de noviembre de 2025.






