Carta abierta a la opinión publica en el respaldo a la política de la paz total

Como sociedad civil, víctimas directas e indirectas del conflicto político, social y armado que desarmoniza nuestros territorios, expresamos nuestra firme convicción de continuar apostándole al proceso de construcción de paz, desde nuestro rol como actores políticos, conscientes de la importancia de avanzar en unidad en torno al propósito de parar la guerra y desescalar el conflicto a través de ceses bilaterales, multilaterales y de hostilidades, alivios humanitarios y otras acciones hacia el buen vivir de las comunidades; una paz desde la gente y para la gente.

EXIGIMOS se escuche a las comunidades de base rurales y urbanas, por cuanto son quienes han sido instrumentalizadas, y sin embargo hoy, han emitido orientaciones en los diferentes escenarios masivos y públicos en diferentes regiones, para que sean vinculantes y tengan en cuenta la diversidad multiétnica, pluricultural, de género, social y política presente en los territorios, como fue expresado por el tejido social y civil que compartió la palabra a través del MANDATO DE LAS COMUNIDADES EN EL MARCO DE LA MINGA HUMANITARIA, POLÍTICA Y SOCIAL POR LA DEFENSA DE LA VIDA, EL TERRITORIO Y LA PAZ TOTAL E INTEGRAL DE LOS PUEBLOS, en el territorio de Diálogo, Paz y Convivencia de El Pital, Territorio Ancestral Kwet Ki’na, municipio de Caldono. En este sentido, hacemos el siguiente llamado:

  • Que se agilicen los mecanismos necesarios entre las partes para que pueda materializarse el inicio inmediato de la mesa de conversaciones entre Gobierno Nacional y EMC FARC-EP.
  • Restablecimiento del cese bilateral al fuego de carácter nacional entre Gobierno Nacional y EMC FARC-EP y restitución del mecanismo de verificación y monitoreo con participación de la sociedad
  • A los grupos armados que están avanzando en procesos exploratorios con el gobierno nacional y que han demostrado su voluntad real de paz, generar los escenarios formales de diálogo lo más pronto posible; nos referimos a Segunda Marquetalia, AGC, Autodefensas de la Sierra Nevada de Santa Marta y los otros grupos criminales de alto impacto en las zonas
  • Avanzar en todos los espacios de paz existentes, en acuerdos en torno al cese de hostilidades, considerando las distintas desarmonías y formas de violencia que afectan a nuestros pueblos y comunidades.
  • Se requiere que las negociaciones en el marco de la mesa establecida entre el ELN y el gobierno nacional, se realicen en territorio colombiano, a fin que se puedan habilitar mecanismos de participación efectiva de la población civil y mostrar avances en materia de cese bilateral al fuego.

En este sentido, el Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC Nacional, sus 139 autoridades, 11 pueblos y las organizaciones que acompañan el proceso y la ruta de DIÁLOGOS HUMANITARIOS PARA LA VIDA CON PERSPECTIVA DE PAZ, nos mantenemos en el firme propósito de seguir tejiendo en unidad esta apuesta de paz, ante la urgente necesidad de defender la vida y aportar a la construcción participativa, inclusiva y aterrizada a las exigencias sociales, populares y comunitarias, para todos y todas quienes habitamos los territorios según los contextos y regiones, independiente del proceso, organización o sector de origen.

Honramos con esta convicción a nuestras compañeras y compañeros líderes, autoridades, guardias, comunicadores, mujeres, jóvenes, niños y niñas a quienes les han arrebatado la vida, han sufrido los atropellos, estigmatización, señalamientos, confinamiento, reclutamiento y demás formas de violencia física, psicológica y cultural; nos declaramos de manera activa y permanente en Minga por la paz de nuestros pueblos y comunidades.

Reafirmamos nuestro compromiso con la paz, como una vivencia y una decisión autónoma de construir desde los territorios, buscando una salida pacífica al conflicto político, social y armado, que responda efectivamente a los cambios y transformaciones con justicia social que anhelan nuestras comunidades; por la defensa de la vida, el territorio, los derechos humanos, la dignidad y la pervivencia de los pueblos: ¡Cuenten con nosotros para la paz, nunca para la guerra!

Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC Nacional

Popayán, Casa Grande CRIC

martes 23 de mayo de 2023

CARTA ABIERTA CRIC

Persistencia de la Violencia en Territorios Indígenas

En la vereda Buenavista del municipio de Totoró, Cauca, se registró el asesinato de Camilo Ciclos, un joven de 28 años de edad. El comunero, fue parte del grupo de seis personas que fueron secuestradas por un grupos armados, se convierte en la víctima más reciente de la violencia que persiste en los territorios indígenas.

A pesar de los incansables esfuerzos de la Guardia Indígena por salvaguardar la seguridad mínima de los comuneros, la presencia de actores armados continúa permeando los territorios, poniendo en peligro la vida de quienes habitan en estas comunidades. Es importante destacar que, lamentablemente, en estos territorios persisten los reclutamientos de menores de edad, una situación que agrava aún más el escenario.

En este contexto, se hace un llamado urgente al Gobierno Nacional para que garantice la seguridad de los pueblos indígenas. La solución no debe limitarse únicamente al aumento de la presencia de la Fuerza Pública o del Ejército, sino que debe abordarse desde una perspectiva integral que promueva formas alternativas para que las comunidades vivan en paz y armonía en sus territorios. Es esencial reconocer que somos nosotros, los habitantes de estos territorios, quienes los protegemos, pero también es una responsabilidad constitucional del Gobierno velar por la armonía territorial de cada uno de nosotros.

En medio de esta tragedia, la historia de Camilo Ciclos representa una llamada de atención sobre la necesidad de actuar de manera conjunta para erradicar la violencia en estos lugares. La vida de los comuneros indígenas está en riesgo, y se requiere una respuesta contundente y efectiva por parte de las autoridades para garantizar un entorno seguro y protegido para todos. La comunidad espera acciones concretas que vayan más allá de la presencia militar, trabajando hacia la construcción de una convivencia pacífica que respete los derechos y la vida de quienes habitan estas tierras.

Por: programa de Comunicaciones CRIC