5 de junio, Día Internacional de los Espacios de Vida (Medio Ambiente)

El 5 de junio de cada año, se celebra el Día Internacional de los Espacios de Vida (Medio Ambiente), una plataforma global para crear conciencia sobre la importancia de proteger y preservar nuestro entorno natural. Este día nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre los desafíos ambientales que enfrenta nuestro planeta y de promover acciones individuales y colectivas para su conservación.

Durante el XIV Congreso de 2013, nosotros, los pueblos indígenas del departamento del Cauca, reafirmamos que el término «Medio Ambiente» no nos representa adecuadamente, pues nuestros territorios son mucho más que eso. En este congreso, decidimos y aprobamos el uso del término «Espacios de Vida» para resaltar la importancia de estos entornos para nuestras comunidades. Para nosotros, este día es esencial.

El Consejo Regional Indígena del Cauca, es una organización que representa casi el 95% a las comunidades indígenas del departamento del Cauca. Nuestras comunidades, conocidas por su rica diversidad cultural y ambiental, encuentran en las mismas autoridades tradicionales y comunidades un defensor crucial de nuestros derechos y territorios ancestrales. Nosotros, los pueblos indígenas, somos guardianes del territorio, poseedores de un profundo conocimiento tradicional sobre la gestión sostenible de los recursos naturales.

En el Día Internacional de los Espacios de Vida (Medio Ambiente), es fundamental que se reconozca y valore nuestra contribución a la conservación ambiental y que se trabaje en colaboración con nosotros para enfrentar los desafíos ambientales.

Las Autoridades tradicionales orientan al CRIC en participar activamente en actividades y eventos destinados a sensibilizar sobre la importancia de conservar la naturaleza y promover prácticas sostenibles. Nuestras comunidades, con su conocimiento tradicional, son clave en la conservación de la biodiversidad y en la promoción de un equilibrio armonioso entre los seres humanos y la naturaleza.

Este día también nos sirve para destacar los desafíos ambientales que enfrentamos, como la deforestación, la contaminación y la pérdida de territorio. El CRIC aprovecha esta oportunidad para solicitar y exigir políticas que respeten y protejan nuestros derechos territoriales y ambientales, especialmente en el contexto de la próxima COP16.

Por: Programa de comunicaciones CRIC.

La Autoridad Ancestral de Rioblanco – Sotará, expresa su oposición directa a todo tipo de interés extractivo en el territorio

A la opinión pública nacional e internacional, al Estado colombiano, a los organismos de control, a las organizaciones defensoras de derechos humanos, ambientales y de los pueblos indígenas, y a la comunidad internacional:

Nosotros, como Autoridad Ancestral y Comunidad Indígena del Resguardo de Rioblanco, Sotará, Cauca, pertenecientes al Pueblo Yanacona, ubicados en el corazón del Macizo Colombiano, nos dirigimos al mundo con profunda preocupación y firme convicción para expresar nuestro rechazo categórico y absoluto frente a la amenaza que representan las concesiones minero-energéticas sobre nuestro territorio ancestral y el de comunidades indígenas hermanas al igual que de las campesinas con las que compartimos el territorio estratégico del Macizo Colombiano.

El Macizo Colombiano: Territorio Sagrado y Patrimonio de la Humanidad: El Macizo Colombiano, reconocido como la Estrella Fluvial de Colombia, es fuente de los ríos Magdalena, Cauca, Caquetá y Patía, y es una reserva estratégica de agua y vida para millones de personas. En 1998 fue declarado por la UNESCO como Reserva de la Biosfera, y en 2023, como Patrimonio Mundial de la Biosfera, resaltando su incalculable valor ecológico, cultural y espiritual a nivel planetario. Este territorio no solo alberga una riqueza ambiental excepcional, sino también una diversidad humana profunda, siendo hogar de pueblos indígenas, comunidades campesinas y afrodescendientes que han protegido sus saberes, tradiciones y vínculos espirituales con la Madre Tierra durante siglos.

Rioblanco: Territorio Sagrado del Agua: Desde nuestro caminar colectivo, hemos declarado internamente nuestro territorio como “Rioblanco, Territorio Sagrado del Agua y Espacio Biodiverso de la Cultura Ancestral Yanacona”, reconociendo la sacralidad del agua, los bosques, la vida y nuestras prácticas espirituales como pilares fundamentales para la armonía de la comunidad y del planeta, proceso conocido por la institucionalidad del Cauca. Cualquier intervención extractivista en este espacio constituye una afrenta directa a nuestros derechos colectivos, culturales, ambientales y espirituales.

Derechos Fundamentales y Normatividad Nacional e Internacional: La Corte Constitucional de Colombia, a través de múltiples sentencias (T-129/11, T-622/16, SU-123/18, entre otras), ha reconocido el carácter de sujetos de derechos a la naturaleza y a los pueblos indígenas, así como el principio de prelación de los derechos fundamentales sobre intereses económicos. Asimismo, la jurisprudencia ha reafirmado el derecho a la consulta previa, libre e informada, consagrado en el Convenio 169 de la OIT, la Constitución Política de Colombia (artículos 7, 70, 72, 79 y 330), y en declaraciones internacionales como la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

La pretensión de imponer concesiones mineras en nuestros territorios, sin respeto a nuestra autodeterminación y sin consulta previa, constituye una violación flagrante del derecho nacional e internacional y un atentado contra los principios del Estado Social y Pluricultural de Derecho.

Responsabilidad Estatal e Institucional

Denunciamos la negligencia y permisividad institucional que ha facilitado el avance de intereses extractivistas sobre territorios sagrados y vitales para la humanidad. Reiteramos que la omisión, acción o complicidad del Estado colombiano y sus entidades frente a los daños ambientales, culturales y espirituales derivados de estos proyectos será objeto de acciones jurídicas, éticas e internacionales.

El Estado tiene la obligación constitucional y moral de garantizar la protección integral de los territorios indígenas y campesinos, la biodiversidad y la cultura, y de promover un modelo de desarrollo sostenible, justo y respetuoso de los derechos de la Madre Tierra.

Nuestro Llamado a la Humanidad

Convocamos a los pueblos, organizaciones y personas conscientes del mundo a unirse en la defensa de la vida, a rechazar el extractivismo que amenaza con destruir las bases de nuestra existencia, y a reconocer el papel fundamental de los pueblos indígenas y campesinos como guardianes milenarios de la naturaleza.

Desde Rioblanco, Sotará, Cauca, reafirmamos nuestro compromiso con la paz, la armonía y el buen vivir, pero no estamos dispuestos a sacrificar nuestro futuro por intereses económicos ajenos.

Nuestra lucha es por la vida, por el agua, por las futuras generaciones y por el equilibrio del planeta.

¡El territorio no se vende, se ama y se defiende!

¡Rioblanco vive, el Macizo resiste, la Madre Tierra no se rinde!

 

 

Comunicado- Rioblanco 2025