Alerta: el Poder que Apoya la Paz en Colombia Dicta Orden de Ataque Contra el Proceso de Liberación de la Madre Tierra

Liberacion Madre Tierra Corinto
Liberacion Madre Tierra
Liberacion Madre Tierra Corinto
Liberacion Madre Tierra

El proceso de liberación de la Madre Tierra da a conocer a Colombia y al mundo que es inminente que se cumpla la orden del poder agroindustrial, financiero y político de Colombia contra el proceso de liberación de la Madre Tierra desde el norte del Cauca.

Según la información que tenemos, esta semana se intentará el desalojo violento contra los puntos de liberación Quitapereza – Santander, Corinto y La Emperatriz – Caloto.
Hoy lunes la fuerza pública ha merodeado por La Emperatriz y el ESMAD ha reforzado su presencia en la hacienda.

Alertamos a los amigos y amigas del proceso de liberación y a los organismos de derechos humanos para que estén pendientes de lo que pueda pasar. Responsabilizamos al gobierno nacional por lo que pueda suceder pues no estamos provocando a la fuerza pública pero nos defenderemos con la fuerza de la comunidad en caso de que nos ataquen.

Es paradójico que todos los actores implicados en la inminente acción de desalojo violento a cargo del ESMAD, políticos, agroindustriales, sector financiero, respalden el proceso de paz. ¿Ha llegado la etapa de la guerra contra el pueblo?

Las comunidades del norte del Cauca retomamos la lucha por la liberación de la Madre Tierra el 14 de diciembre de 2014 y hemos fundado aldeas dentro de las fincas en proceso de liberación. La tradición y el recuerdo de los mayores y mayoras narran que vivieron en estas fincas. Desde La Emperatriz se planeó la masacre de El Nilo en 1991. La forma de explotación de las fincas en proceso de liberación maltrata la Madre Tierra. Por eso, como pueblo nasa, reiteramos que continuamos en pie de lucha liberando la Madre Tierra y no nos vamos a retirar de las fincas.

¡Seguimos en minga por la Libertad de la Madre Tierra!

Proceso de liberación de la Madre Tierra desde el norte del Cauca.
22 de agosto de 2016.

Manuel Quintín Lame el indio que se educó en las selvas y orientó a su Pueblo

Los orígenes de una voz rebelde

Nació en 1880 en Popayán, Cauca, en medio de un País que apenas comenzaba a definirse tras las guerras civiles del siglo XIX, hijo de una familia Indígena del Pueblo Nasa, y desde niño vivió las humillaciones y abusos de los terratenientes contra las comunidades Indígenas, aquella experiencia de desigualdad sembró en él una profunda conciencia social que lo acompañaría toda su vida.

Desde joven trabajó como “jornalero” y testigo directo del despojo de tierras ancestrales, aprendió a leer y escribir de manera autodidacta, entre el trabajo y la lucha, y se convirtió en una voz crítica frente al dominio blanco y la exclusión indígena.

El despertar del movimiento indígena

Entre 1910 y 1920, Quintín Lame lideró un proceso de organización política sin precedentes para la época, su lucha comenzó en los territorios indígenas del Cauca, Huila y Tolima, donde motivó la idea de recuperar las tierras comunales y reivindicar la dignidad del indígena como ciudadano colombiano.

En 1914 fundó el Ejército Redentor del Pueblo, una organización de resistencia pacífica con tintes emancipadores, cuyo propósito era exigir al Estado colombiano el reconocimiento de los derechos históricos de las comunidades indígenas, el movimiento se extendió desde el territorio de Ortega -Tolima hasta las montañas del Tierradentro y el Valle del Cauca, apuntalando el inicio del pensamiento indígena organizado en el país.

La alianza con José Gonzalo Sánchez

Uno de los momentos más trascendentes de su vida fue su alianza con José Gonzalo Sánchez, líder del pueblo Totoroez, un territorio ancestral cercano a Popayán, juntos emprendieron un proceso de recuperación comunitaria y defensa de los Cabildos Indígenas, buscando articular los pueblos del suroccidente colombiano en una red de resistencia.

José Gonzalo Sánchez, al igual que Lame, creía que la educación y la unidad comunitaria eran las armas más poderosas contra la opresión, ambos minguearon encuentros y Asambleas en los Territorios Indígenas de Totoró, Toribío y Tierradentro, donde discutían sobre tierra, autoridad y justicia, esta coordinación fue clave para sentar las bases del pensamiento que décadas después inspiraría al CRIC, fundado en 1971.

Pensamiento y legado escrito

Manuel Quintín Lame no solo fue un líder político, sino también un pensador profundo y cronista de su tiempo, la obra más reconocida, “El pensamiento del indio que se educó dentro de las selvas colombianas” (escrita hacia 1920), es un manifiesto de dignidad y autonomía.

En ella planteó la necesidad de que los Pueblos Indígenas tuvieran propia representación política, justicia propia y educación con identidad cultural, adelantándose décadas a los debates sobre multiculturalidad y derechos étnicos que hoy forman parte del constitucionalismo colombiano, la escritura combina el tono testimonial, filosófico y profético, es una de las primeras expresiones de pensamiento político indígena latinoamericano, uniendo espiritualidad con praxis política.

Persecución, cárcel y resistencia final

Las “élites” terratenientes y las Autoridades republicanas vieron en su movimiento una amenaza, fue encarcelado varias veces la más recordada en 1915, cuando fue acusado de rebelión y conspiración contra el Estado en ese entonces en prisión, lejos de rendirse, escribió y reflexionó sobre el significado de ser indígena en una nación que lo negaba.

Tras su liberación, se retiró a Ortega, Tolima, donde continuó organizando pequeñas comunidades y escribiendo sobre sus ideales, aunque fue marginado y vigilado, siguió siendo una figura respetada entre los pueblos.

Muerte y trascendencia

Manuel Quintín Lame falleció el 7 de octubre de 1967, en Ortega, Tolima, murió , pero su nombre quedó grabado en la memoria de los pueblos que ayudó a despertar, no murió derrotado: murió como símbolo de la dignidad indígena, que entendió que sin justicia social no hay Paz verdadera.

Décadas después, su nombre renació en el Movimiento Armado Quintín Lame (1984–1991), que adoptó su bandera de resistencia para exigir Autonomía Indígena y respeto a los Territorios Ancestrales.

Legado histórico y político

Hoy, el pensamiento de Quintín Lame se entiende como la semilla del constitucionalismo pluriétnico en Colombia, sus pensamientos sobre tierra, gobierno propio y educación ancestral fueron el preludio de la Constitución de 1991, que reconoció oficialmente los derechos de los Pueblos Indígenas, su vida, al lado de líderes como José Gonzalo Sánchez, demostró que la lucha Indígena no fue solo un reclamo local, sino un proyecto nacional de justicia, identidad y participación política.

Manuel Quintín Lame fue un indígena, profeta, abogado autodidacta, político, cronista y rebelde.

En sus palabras, aún resuena la voz de los pueblos que no se rinden:

“Yo, el indio que se educó dentro de las selvas colombianas, no busqué venganza ni riquezas, sino justicia y respeto para mi raza.”

Su muerte en 1967 no apagó su causa: su espíritu sigue marchando por los caminos del Cauca, del Huila, del Tolima entre otros departamentos, donde aún se escucha el eco de su palabra libre.

7 de octubre, conmemoración de la lucha de Manuel Quintin Lame en medio de una lucha con una verdadera rebeldía de los Pueblos Organizados.

Por: Programa de comunicaciones CRIC.