Gilberto Yafué Villano Al encuentro con los espíritus mayores

A edad muy temprana abandonó el mundo terrenal uno de los más importantes dirigentes indígenas del orden local, zonal y regional al ser llamado por los espíritus mayores a su encuentro en la otra casa luego de cumplir un destacado papel en su territorio de origen Resguardo de Pueblo Nuevo, municipio de Caldono y del departamento del cauca en general.

Se trata de Gilberto Yafue Villano de 54 años de edad que había nacido un 14 de abril de 1967 en el Resguardo de Pueblo Nuevo, territorio Sat Tama Kiwe donde también a corta edad inició su formación académica pero especialmente en el campo organizativo donde llegó a ser Gobernador del Cabildo, consejero de la Asociación de Cabildos Indígenas de Caldono, Consejero del Consejo Regional Indígena del Cauca y actual concejal de su municipio después de haber librado muchas batallas como integrante activo del movimiento indígena.

En su paso por el Consejo Regional Indígena del Cauca, además de ser integrante de la directiva se desempeñó como coordinador del Programa Político así como del Económico ambiental donde mostró su capacidad de análisis y su férrea defensa por la tierra y la autonomía de los pueblos indígenas. En estas tareas encomendadas por la organización regional lideró conversaciones con el gobierno nacional en desarrollo de varias movilizaciones en las que también fue vocero de prensa, recuperaciones de tierra y en los últimos años defensor del proceso de paz que adelantaba el gobierno nacional con la guerrilla de las FARC.

Tenía una posición clara respecto a la necesidad de la tierra por la que tanto luchó y así se evidenció al entregar declaraciones al diario el País de España en las que asegura que ‘Para ustedes es difícil entender nuestro sentido comunitario, nuestra concepción espiritual de la naturaleza, el desapego por las cosas materiales. Sólo trabajamos para vivir, no tenemos una idea materialista de la vida’. También fue un defensor de los derechos de sus comunidades indígenas  y por eso recuerda en esa misma entrevista que a mediados del año 2002 junto con sus autoridades le correspondió intervenir ante un comandante de la guerrilla de las FARC conocido como Rogelio.  ‘Él insistía en que el cuartel era objetivo militar y yo le decía que si atacaba tendría que matarnos a nosotros y ponerse en contra a toda la comunidad indígena. Le dije que no permitíamos que volvieran a destruir la iglesia, las casas y las escuelas y que, si lo suyo era el cuartel, que afinaran su puntería o que dejaran de utilizar los cilindros de gas como proyectiles. Fue muy, muy tenso’.

Ese amor por la tierra y el afán porque sus comuneros contaran con una parcela lo motivó a impulsar un proceso de recuperación de tierra en la Hacienda Japio, municipio de Caloto hasta donde se desplazó a comienzos del 2006 junto con cientos de comuneros que lo único que buscaban era el cumplimiento de los acuerdos suscritos con el gobierno nacional.  Comentó en ese entones al diario el Pais de la ciudad de Cali que «el gobierno ha incumplido su palabra, no ha entregado miles de hectáreas pactadas en acuerdos anteriores, lo que nos obliga a realizar las ocupaciones porque la tierra es vital para el desarrollo de nuestras comunidades, que crecen en número». En esa ocasión, uno de los comuneros que participaba en el proceso de liberación de la madre tierra resultó muerto, hecho que motivó aun mas a la comunidad a continuar con ese proceso para contar con un pedazo de tierra para dejarle a las nuevas generaciones.

Uno de sus últimos compromisos comunitarios en su paso por la vida terrenal fue el de apoyar el proceso de paz que adelantaba el gobierno nacional con la Guerrilla de las FARC y siempre se mostró partidario de la instalación de uno de los puntos de concentración dentro de su territorio. En esos tiempos afirmó que “Nosotros creemos en el desarme de las Farc y creemos que ellos están obrando de buena fe. Lo que sigue, entonces, es que el Gobierno nos saque del olvido en que estamos, y llegue la inversión para los productos productivos y el desarrollo económico del municipio”  agregando que era imperativa la inversión social como mecanismo para evitar que el narcotráfico se fortaleciera cuando el grupo armado abandonar las regiones donde había tenido influencia. Sobre el tema de los cultivos de uso ilícito consideró que la comunidades del norte del cauca lo hacía básicamente por resolver un problema de supervivencia. “Nosotros no tenemos acceso a créditos para el agro, a programas de producción, a ayudas técnicas y tampoco tenemos buenas carreteras para sacar los productos que se producen. En escenarios como esos, es muy fácil que la siembra  de cultivos ilícitos prospere, porque se convierten en un medio de supervivencia para las personas” aseguraba Gilberto Yafue cuando se trataba de buscar caminos a esta desarmonía en sus territorios.

Su última batalla la emprendió en los últimos meses contra una enfermedad que lo llevó a ser internado en un centro asistencial de la capital caucana donde el esfuerzo de los facultativos no tuvo resultado y aunque Gilberto opuso resistencia a la llegada de la muerte esa fuerza demostrada en el proceso organizativo no fue suficiente y el 26 de Marzo del 2022 lo llevó al encuentro con los mayores que le tomaron la delantera.

Para su resguardo de origen Pueblo Nuevo, para su municipio Caldono, para el territorio Sat Tama Kiwe y para el Consejo Regional Indígena del Cauca  la partida de Gilberto Yafué Villano es una pérdida irreparable para el movimiento indígena. Pero también deja unas profundas enseñanzas sobre la necesidad de mantenerse unidos en el propósito de recuperación de las tierras, la defensa de la organización y en general de todo lo que se ha logrado ganar en los 51 años de existencia del movimiento indígena en el Cauca y el país.

Un adiós y un buen encuentro con Alvaro Ulcué Chocué y todos quienes han ofrendado su vida por sacar adelante las comunidades indígenas. Siempre lo recordaremos por su férrea defensa de los pueblos ancestrales, su territorio, su cultura y muy especialmente sobre la forma de ver el mundo: como indígenas.

Por, Programa de Comunicaciones-CRIC

Encuentro Nacional de Guardia Indígena “Tejiendo resistencia para la vida” realizado en la cabecera municipal de Toribio-Cauca los días 11 y 12

Guardia caminando el territorio

Hoy 12 de octubre, hace 527 años en el día en el que los españoles pisaron el territorio del Abya Yala, su ambición desbordada y codicia enfermiza arrasaron pueblos originarios y civilizaciones enteras generando en la historia, el genocidio más grande de la humanidad, invadieron a sangre y fuego nuestros espacios sagrados  para apoderarse de los territorios y riquezas que ancestralmente son parte de nuestras culturas.  Éste es un día simbólico porque representa la sobrevivencia y resistencia de nuestros pueblos y no, la historia mal contada del descubrimiento de América, por eso hoy levantar la palabra y caminar con las voces de nuestra madre tierra con el único objetivo de defender la vida y la dignidad de nuestros valientes pueblos Indígenas que persistimos en la esperanza del equilibrio y la armonía.

El encuentro de la guardia indígena da a conocer a la comunidad nacional e internacional las siguientes conclusiones:

El momento histórico que hoy nos recoge a sentir, pensar, conversar y  caminar para tejer entre todos y todas nos permite plantear con firmeza que estamos ante un régimen mundial liderado por  Gobiernos que siguen afianzando la estrategia económica neoliberal en Latinoamérica, hoy estas dinámicas no son ajenas a nuestros territorios, en Colombia nuevamente se está agudizando la violencia, la estigmatización,  las amenazas e intimidación como proyecto de muerte, colocando en grave riesgo la pervivencia física y cultural de los pueblos indígenas.

La falta de compromiso de los Gobiernos Nacionales con un inadecuado cierre del conflicto armado ha llevado a la proliferación de grupos armados entre ellos las disidencias, bandas de narcotráfico, paramilitares que se sostienen de las economías ilegales como el narcotráfico, minería ilegal y legal, ente otras actividades delictivas, estas acciones han colocado a las comunidades indígenas,  campesinas, afros y a sus organizaciones representativas como carne de cañón pretendiendo desconocer sus territorialidades, gobiernos propios y formas organizativas. En el primer semestre de 2019 fueron asesinados 59 líderes sociales en el país, y se presentaron más de 170 amenazas y atentados; particularmente en el departamento del Cauca de los 40 asesinatos de líderes sociales,  17  son de comunidades indígenas, dentro de ellos autoridades, guardia y líderes comunitarios. En el último mes la guardia indígena y las autoridades propias han sido amenazadas (tanto autoridades locales, zonales y la organización regional), y de manera preocupante, se está dando el reclutamiento forzado por parte de los actores armados.

Ante lo anterior, recalcamos y denunciamos la omisión y complacencia del Gobierno Nacional con sus instituciones, a quienes parecen no interesarle estas acciones violentas en contra de las comunidades y que sumadas a lo ocurrido en las últimas décadas se configura en un genocidio sistemático contra los pueblos indígenas.

Además en el actual contexto del modelo económico, político y social propuesto por el gobierno Duque, consideramos que la agenda legislativa de Gobierno conlleva al retroceso y despojo de nuestros derechos colectivos y fundamentales; como la vida, el territorio, la justicia, la democracia, el trabajo y  la paz.

Ante esta situación los pueblos indígenas persistimos en el cuidado, autoprotección y salvaguarda de nuestros territorios, el fortalecimiento de nuestras formas de gobierno y autonomía, la implementación de los sistemas propios, el fortalecimiento de nuestra jurisdicción indígena, la guardia y el ejercicio del control territorial. Seguimos tejiendo la palabra y las estrategias con los demás organizaciones sociales y sectores populares; campesinos, afros, sindicatos, transportadores, estudiantes, académicos, mujeres, jóvenes, y todos quienes soñamos seguir construyendo un proyecto de país para la vida.

Llamamos al pueblo colombiano para que sigamos caminando la minga de pensamiento y la palabra: por la defensa de la vida, el territorio, la justicia y la paz de nuestra nación, desde este evento nos comprometemos a caminar la palabra desde los páramos, montañas, ríos y cordilleras, y por los caminos y senderos, llegaremos a los pueblos y ciudades  para que conjuntamente sembremos nuestra sabiduría, hasta llegar  a abrazar el corazón de nuestra patria colombiana.

Acordemos entre todos los sectores sociales y populares del Cauca, el suroccidente y el país un gran encuentro en la ciudad de Bogotá, llegando de todas las regiones de Colombia para exigir un cambio en las políticas actuales que van en contra de la población colombiana.

En este mismo sentido, nos solidarizamos con los  hermanos indígenas del Ecuador  quienes siempre han luchado por una justa causa en defensa de los derechos colectivos y el territorio para seguir perviviendo en el tiempo y espacio.

Encuentro tejiendo la resistencia de los pueblos desde el Territorio Ancestral de Toribio Cauca.

¡Viva! La sabiduría, la palabra y la resistencia para la vida.