Informe Violencias Contra las Mujeres Indígenas – Observatorio de Violencias Basadas en Género del Programa Mujer CRIC

El Programa Mujer del Consejo Regional Indígena del Cauca-CRIC presenta el tercer boletín informe de violencias contra las mujeres correspondiente al periodo mayo- agosto del año 2022, a través del sistema de información Observatorio de Violencias Basadas en Género y
la información proporcionada por el Subproceso de Vigilancia y Monitoreo de Asociación Indígena del Cauca AIC-EPSI en los cuales se identificó 701 casos de desarmonías o violencias contra las mujeres indígenas pertenecientes a los 11 pueblos ubicados en el departamento del Cauca que hacen parte de las diez (10) zonas que conforman el
Consejo Regional Indígena del Cauca-CRIC.

El observatorio es una herramienta para construcción de estrategias que protejan la vida de las mujeres e insumos para la exigencia ante las instituciones propias e instancias del Estado que no ponen en el centro el cuidado de la vida de las mujeres indígenas, guardianas del territorio, defensoras de la vida y protectoras la sabiduría y el conocimiento.

La prevalencia de la violencia contra las mujeres indígenas es uno de los principales obstáculos que enfrentan las mujeres en el Cauca, puesto que se desarrollan dentro de realidades desiguales, con una coyuntura que se presenta adversa para quienes defienden la vida y los territorios. Las violencias son de manera sistemática en la vida cotidiana al interior de los territorios, tanto en ámbitos públicos como privados, y se agrava con la
reconfiguración del conflicto armado en las 10 zonas donde se encuentran
los pueblos indígenas del CRIC.

La violencia contra las mujeres indígenas se ha ensañado en una práctica que se normaliza ampliamente a través de los discursos y estereotipos culturales en todas las comunidades del departamento Cauca, por ende, es urgente atender las afectaciones que viven las mujeres indígenas tanto al interior como por fuera de los territorios, así desnaturalizar cualquier forma de violencia. Las desarmonías son perpetradas por las parejas, ex parejas, familiares, vecinos, otros en el contexto sociopolítico por el hecho de estar en el ejercicio de autoridades y por causa de los actores armados, quienes les quitan a sus hijos, hijas, sus compañeros e incluso sus propias vidas.

Las situaciones de violencias vividas por las mujeres indígenas a causa de las violencias, desarmoniza el cuerpo como primer territorio, fracciona la armonía física y espiritual, ocasionando descomposición en el tejido social, que en muchos casos puede desencadenar en la desintegración familiar y la pérdida de prácticas culturales, la exposición de menores al reclutamiento forzado entre formas de violencias.

La militarización en algunos territorios, trae consecuencias que se reflejan al interior de los hogares por la imposición de roles y formas violentas de relacionarse, lo cual es algo que impacta los cuerpos y las emociones, pero a su vez coloca en riesgo la pervivencia cultural como pueblos indígenas.

El boletín presenta información sobre las violencias sexuales, violencias intrafamiliares, rango de edades, agresores y el acceso a la justicia tanto propia como ordinaria y así comprender los impactos negativos que ocasionan las violencias que padecen las mujeres indígenas en el departamento del Cauca.

Durante los meses de mayo hasta agosto del año 2022, el Observatorio de Violencias Basadas en Género y el Subproceso de Vigilancia y Monitoreo de Asociación Indígena del Cauca, AIC-EPSI, registró 701 casos de violencias, de los cuales (310) corresponde a violencias sexuales y (391) a violencias intrafamiliares en los 11 pueblos indígenas adscritos al Consejo Regional Indígena de Cauca-CRIC.

Además, se clasificó los tipos de violencias en acceso carnal violento con (74); acoso sexual con (43); actos sexuales con (65) y otras formas de violencias sexuales con (149). También se hizo una caracterización de los agresores donde se evidenció que el 44% de los violentadores son las ex parejas sentimentales; el 22% los vecinos; el 19% grupos armados ilegales; el 8% parejas sentimentales actuales y el 6% familiares cercanos.

Se enumeró los rangos de edades para analizar donde se focaliza las violencias, quedando de la siguiente manera el 53% de las mujeres víctimas de violencias las padecen las mujeres adultas de 29 a 59 años; el 23% las jóvenes 18 a 28; el 11% las niñas 0 a 11; el 7% las adolescentes 12 a 17 y el 6% mayoras de 60 años en adelante. En cuanto al tema de acceso a la justicia, se registró 50 casos, de los cuales el 86% no denuncian, el 10% denuncia a la justicia propia y el 4% a la justicia ordinaria.

Cabe mencionar que las cifras sobre los agresores, rango de edades y acceso a la justicia son datos extraídos del sistema de información del Observatorio de Violencias Basada en Género del Programa Mujer del CRIC.

Con la presentación del boletín no solo se busca contextualizar las formas de violencia como dato estadístico, sino que se pretende analizar el impacto que generan en la vida personal de las mujeres y su entorno.

Además, busca promover conciencia y generar acciones para hacerle frente a las desarmonías y erradicar las violencias contra las mujeres que va más allá de la naturalización de la misma, para garantizar el pleno disfrute de los derechos de las mujeres en los diferentes territorios del Cauca y restablecer la vida en armonía y equilibrio.

Hechos de violencia que han afectado la Integridad y la vida de las Mujeres indígenas

A continuación, se presentan los hechos de violencia que han afectado la integridad y la vida de las mujeres indígenas en los territorios del Cauca. Los datos corresponden al tercer trimestre del año 2022 comprendido entre mayo hasta agosto. Durante este tiempo, se registró 701 casos de violencias contra las mujeres, lo cual lleva a profundizar en los análisis, para así generar estrategias de prevención ante este flagelo al interior de las
comunidades.

El gráfico 1 nos presenta los hechos de violencias sexuales que padecen las mujeres indígenas en los diferentes territorios del Cauca. De las diez (10) zonas registradas en los meses de mayo hasta agosto se documentó (167) casos en la zona Norte; (42) en Tierradentro; (29) en Sat Tama Kiwe; (26) en zona Oriente; (18) en la zona Sur y (14) en zona Occidente. Esto da cuenta de la permanente exposición a las violencias que se encuentran las mujeres indígenas al interior de los territorios donde el contexto social, familiar y por el conflicto armado convierten el cuerpo de las mujeres en un epicentro de todo tipo de desarmonías que se vulneran sistemáticamente. De igual manera, se registró (9) en la zona Centro; (3) en la Costa Pacífica; (1) en Reasentamientos y (1) en Bota Caucana, aunque las cifras son menores en estos territorios, esto no significa que las violencias no ocurran; por el contrario, la razón obedece a que la información proporcionada es muy mínima.

Tipos de violencia que padecen las Mujeres indígenas

Las violencias que se han considerado más relevantes que padecen las mujeres indígenas en las diferentes zonas son las siguientes: acceso carnal violento, acoso sexual, actos sexuales y otras formas de violencias. Para ello, se utilizó como fuentes el Observatorio Violencias Basadas en Género del Programa Mujer CRIC y el Subproceso de Vigilancia y Monitoreo de la Asociación Indígena del Cauca AIC-EPSI.

El gráfico 2 señala que (28) de los casos de acceso carnal violento se presentaron en la zona Norte; (12) en Sat Tama Kiwe; (9) en Tierradentro y (9) en la zona Sur. Estas violencias se presentan al interior de los hogares donde las mujeres son sometidas en contra de su voluntad, siendo el agresor un integrante de la familia y en algunos casos se atribuye al conflicto armado como se presentará más adelante. En las zonas Centro, Oriente y Occidente se registraron (5) casos cada uno y en Reasentamientos se registró (1). Las zonas restantes como Costa Pacífica y la Bota Caucana no entregaron las fichas asignadas del registro sobre los casos de violencias.
El gráfico 3 sobre actos sexuales indica que (20) casos se presentaron en la zona Norte; (11) en Sat Tama Kiwe; (9) en zona Sur; (7) en zona Occidente; (6) en Tierradentro; (5) en zona Oriente; (3) en Costa Pacífica; (2) en zona Centro; (1) en Reasentamientos y Bota Caucana. Se puede observar las condiciones de vulnerabilidad e inferioridad a las que están expuestas las mujeres indígenas en los diferentes territorios.
El gráfico 4 sobre acoso sexual (25) casos se presentaron en la zona Norte; (12) en Tierradentro; (2) en las zonas de Sat Tama Kiwe y zona Centro y (1) en las zonas de Oriente y Occidente. Las demás zonas como Reasentamientos, Bota Caucana, Costa Pacífica no se logró recopilar datos.
En gráfico 5 sobre otras formas de violencias sexuales nos indica que (94) casos se presentaron en la zona Norte; (20) en zona Oriente; (15) en Tierradentro; (14) en zona Occidente; (4) en Sat Tama Kiwe y (2) en zona Centro. En zonas como Sur, Reasentamientos, Bota Caucana, Costa Pacífica no se entregó información. Los gráficos anteriores sobre las diferentes formas de violencia sexual dan cuenta sobre la manifestación de violencias contra las mujeres que hay dentro los territorios indígenas, donde estos actos agresivos se reproducen de manera sistemática, reduciendo a la mujer a condiciones de inferioridad para imponer una conducta sexual en contra de su voluntad, actos que buscan fundamentalmente, someter el cuerpo y la voluntad de las mujeres. Esto causa afectaciones físicas, emocionales como frustración, miedo, ansiedad y odio en las mujeres, que con el tiempo genera desarmonías a nivel individual, familiar, comunitario y en el territorio en general. Aparte de ocasionar secuelas irremediables para las mujeres indígenas, puesto que desarmonizan su cuerpo como territorio sagrado.

Rango de edades de las Mujeres que padecen las violencias sexuales

Comprendiendo las diferentes formas de pensar en cada una de las cosmovisiones y de los ciclos vitales de la mujer indígena que maneja cada pueblo, desde el Observatorio de Violencias Basadas en Género se trató de sintetizar los ciclos de vida de la mujer en cinco (5) etapas las cuales se han dominado de la siguiente manera: niñas de 0 a 11 años; adolescentes de 12 a 17; jóvenes de 18 a 28; mujeres adultas de 29 a 59 y mayoras de 60 años en adelante. Bajo estos ciclos se identificó la siguiente información de las zonas que de manera transparente entregaron información al Observatorio de Violencias Basadas en Género.

El gráfico 6 sobre el rango de edades que se reportó al Observatorio de violencias Basadas en Género fueron 83 casos, de los cuales el 53% de las mujeres víctimas de violencias las padecen las mujeres adultas; el 23% jóvenes; el 11% niñas; el 7% adolescentes y el 6% mayoras. La cantidad de vulneraciones contra la mujer se presenta en el ciclo vital de las mujeres adultas, que, en muchos de los casos la violencia relaciona al agresor está vinculado a la familia. Así mismo, generar una desarmonía contra la mujer indígena independientemente de la edad constituye un acto violento de extrema vulneración de los derechos de la mujer debido a que la mujer indígena es parte fundamental para el desarrollo de los diferentes procesos y es sujeto de derechos, por lo tanto, para garantizar la pervivencia de los pueblos se hace necesario resignificar el valor que tienen las mujeres en los territorios. Todo acto en su contra que afecte su humanidad, es una desarmonía que daña la madre tierra y la naturaleza, quienes también son seres femeninos que se conectan estrechamente con el ser espiritual y físico de la mujer. La naturalización que las comunidades y la sociedad tiene sobre la violencia contra las mujeres implica poner en riegos los ciclos vitales de la mujer indígena.

Caracterización de los Agresores de las Violencias

Comprendiendo que ya se han relacionado los hechos violentos, es necesario identificar los tipos de agresores que violentan a las mujeres indígenas, como se presenta en el siguiente gráfico.

En la caracterización del gráfico 7 lo que más preocupa es que los agresores son las ex parejas sentimentales de las mujeres, con el 44% de los casos; el 22% a los vecinos; el 19 % está atribuido a los grupos armados en el marco del conflicto armado interno; el 8% a la pareja sentimental actual y el 6% familiares cercanos. De acuerdo con lo anterior, la violencia post-separación de una relación sentimental es una de las causas y consecuencias de las violencias hacia las mujeres, donde el agresor (ex pareja sentimental) tras la separación acude a estrategias de agresión, miedo, amenaza, chantaje para someter a la mujer, que en muchos casos terminan en feminicidios. Por otro lado, las causas de violencias por el conflicto armado interno es otra de las consecuencias que afecta a las mujeres indígenas, debido a que los actores armados hacen uso de la violencia sexual como una estrategia de guerra. Las incursiones de ejércitos legales e ilegales a los territorios indígenas son acompañadas por acoso sexual, violaciones sexuales y enamoramiento como táctica de cooptación de la población a través de sus mujeres. En la violencia ejercida por los actores armados es muy recurrente la utilización del cuerpo de las mujeres, jóvenes y niñas indígenas. Estas agresiones producen un efecto devastador, e irreparable como secuela se presentan el contagio de infecciones de transmisión sexual, traumas psicológicos, rechazo y estigmatización social por las comunidades y familias de las afectadas, entre otros. Además, las mujeres indígenas víctimas de estas agresiones sexuales por parte de los diferentes actores del conflicto armado, en su mayoría no denuncian los actos de agresión, o si declaran, no salen de la comunidad indígena. En muchos casos esto se debe por factores socio estructurales, tales como la vergüenza, aislamiento y estigmatización social generados sobre una mujer por el hecho de haber sido víctima de violencia sexual.

Hechos de violencias intrafamiliares en las diferentes Zonas del CRIC

El Observatorio de Violencias Basadas en Género y la información proporcionada por el Subproceso de Vigilancia y Monitoreo de Asociación Indígena del Cauca AIC-EPSI, así mismo, vislumbró 391 casos de violencia intrafamiliar de tipo verbal, físico, psicológico, violencia doméstica y económica.

El gráfico 8 da cuenta sobre la violencia intrafamiliar, donde (168) casos se presentaron en la zona Norte; (48) en Tierrdentro; (47) en zona Oriente; (43) en Sat Tama Kiwe; (40) en zona Sur; (21) en zona Centro; (9) en Reasentamientos; (7) en zona Occidente; (4) en Costa Pacífica y (4) en Bota Caucana. Lo anterior, da cuenta del grave problema que existe en las comunidades indígenas, pues la violencia intrafamiliar es una de las manifestaciones que existen y que afecta a todas las comunidades. La característica en este tipo de violencia es que la padecen todos los integrantes del entorno familiar, generando un riesgo y de vulnerabilidad para la desintegración familiar. También una de las causas de este tipo de violencias en las comunidades se presenta por la infidelidad, sustancias psicoactivas, escasos recursos económicos, alcoholismo y la embriaguez casi habitual en las comunidades. La ingesta excesiva de alcohol en muchas ocasiones ha terminado en hechos de violencia intrafamiliar, por ende, alterando la armonía de la familia y comunidad. La mujer indígena que generalmente se encuentra en su hogar es maltratada por su pareja quien ejerce un control sobre ella tras la ingesta de bebidas alcohólicas o sustancias psicoactivas.

Acceso a la Justicia

Resaltando el valor vital que representa la operatividad de la justicia en las agresiones que se han registrado en este boletín, las cuales afectan todos los ciclos vitales de vida de las mujeres indígenas, sus entornos familiares y comunitarios, el siguiente gráfico permite analizar el acceso a la justicia para los casos de violencia en los territorios indígenas del Cauca.

Como se evidencia en el gráfico 9 sobre acceso a la justicia, el 86 % de las mujeres indígenas no reportan los hechos de violencia; el 10 % denuncian a la justicia propia y solo el 4% a la justicia ordinaria . Lo anterior indica que las mujeres indígenas no denuncian los casos de violencias porque no existen las garantías dentro de algunos territorios indígenas para acceder a la justicia. Además, en muchos casos al denunciar los hechos de violencias son revictimizadas por las mismas autoridades ancestrales e institucionales, por tal motivo, prefieren guardar silencio y no denunciar. Lo que indica que el acceso a la justicia es precario e ineficaz. De esta manera, todas estas situaciones van configurando en las mujeres una falta de credibilidad sobre el sistema de justicia propia y ordinario, lo cual redunda en la negativa a denunciar. El miedo a ser revictimizadas y la falta de conocimiento de los derechos son los obstáculos más grandes para que las mujeres denuncien y accedan a la justicia. Sin embargo, cabe reconocer que también hay territorios donde las autoridades están posibilitando los espacios para el acceso a la justicia y están escuchando a las mujeres y tratando de comprometerse en la implementación de buenas prácticas que contribuyan al restablecimiento de la armonía y los derechos de las mujeres. Finalmente, el trabajo que queda por avanzar en materia de garantías y exigencias de derechos de las mujeres indígenas es muy amplio, por lo que se hace necesario continuar con procesos de diálogos al interior de las comunidades para así mejorar sus condiciones de vida y romper los círculos de violencias y desigualdad que padecen al interior de los territorios.

Recomendaciones

Desde el Observatorio de Violencias Basadas en Género del Programa Mujer del CRIC, de acuerdo al análisis realizado sobre las violencias contra las mujeres indígenas hacen las siguientes recomendaciones con el fin avanzar en las garantías de los derechos de las mujeres para la eliminación de todo tipo de violencias al interior de las comunidades.

  • El tema de acceso a la justicia es precario e ineficaz, por lo cual, se hace
    necesario hacer una exigencia para la justa aplicación de la justicia propia,
    donde los procesos de las mujeres indígenas sean una prioridad en la Jurisdicción
    Especial Indígena.
  • Coordinación entre la Jurisdicción Especial Indígena y la Jurisdicción
    Ordinaria para los casos de violencias contra las mujeres para que de esta
    manera se logre hacer justicia frente a estos casos.
  • Formación en materia de derechos para las mujeres indígenas y así
    fortalecer la promoción de sus derechos para que sean las mismas mujeres
    indígenas las que acompañen a otras; generando escenarios de visibilización y
    denuncia.
  • Generar políticas en materia de prevención de todo tipo de violencias
    desde el gobierno propio y gobierno nacional.
  • Apoyar los programas de la mujer en los diferentes territorios indígenas
    para combatir la violencia contra las mujeres, contribuyendo así a la generación
    de comunidades sin violencias.
  • Establecer espacios de diálogo dentro de la Jurisdicción Especial Indígena
    con relación a los derechos de las mujeres para desarrollar actitudes y prácticas
    que permitan eliminar las violencias en los territorios.
  • Contribuir a fortalecer la participación de las mujeres al interior de las
    comunidades, para que la justicia indígena pueda dar respuestas efectivas a la
    violencia hacia las mujeres.

Datos de contacto:

Whatsapp: +573206115985
Correo electrónico: [email protected]

Boletin informe de violencias contra las mujeres indigenas 22mb

Recorrido territorial de la guardia indígena: Una práctica ancestral de re-existencia, resistencia, unidad y armonía para la defensa de la vida Nxadx Kiwe

NXADX KIWE[1]

Nxadx Kiwe: Cuna del Pueblo Nasa

Nxadx Kiwe[2] es considerada la cuna del pueblo Nasa; un pueblo ancestral distinguido por avanzar decididamente en esta lucha contra-hegemónica junto a otros pueblos hermanos desde los tiempos de la invasión hasta nuestros días.

Este territorio guarda en las montañas, los ríos, las lagunas, los páramos, el nevado y los cerros el legado de nuestras ancestras y ancestros, esos consejos que no podemos olvidar para pervivir en armonía con todos los seres que habitamos el mismo espacio de vida.

Durante más de 500 años el territorio ancestral viene siendo profanado y despojado por el extractivismo eurocéntrico, esta situación ha hecho que hoy seamos testigos de complejas crisis ecológicas, sociales, políticas, económicas y humanitarias.

No obstante, los pueblos indígenas hemos logrado pervivir y sabiamente estamos organizados para seguir defendiendo la vida. La guardia es uno de los mecanismos ancestrales de defensa territorial más importante en la memoria de los pueblos originarios. En cada guardián de la vida resurge el espíritu de las guerreras y guerreros milenarios que existieron en tiempos y momentos muy diversos, forjando el camino que hoy continuamos recorriendo con firmeza. Entre ellos remembramos a las cacicas y caciques, mayoras y mayores: la Gaitana y sus 20 mil guerreros, Pigoanza, Angelina Guyumus, María Mandiguagua, Tálaga, Simurga, Páez, Taravira, Suyn, Emisa, Quilo y Sicos, Sath Tama, Jacinto Moscay y Manuel Quintín Lame.

La contribución de la guardia indígena ha sido fundamental en nuestro proceso político organizativo para la armonía territorial. En este proceso participan niños, niñas, jóvenes, sabias, sabios, mujeres y hombres de los diversos pueblos indígenas aunados en el Consejo Regional Indígena del Cauca- CRIC.

El papel como defensores territoriales en Colombia y puntualmente en el Departamento del Cauca, foco del conflicto armado y de los intereses capitalistas, nos ha puesto en alto riesgo de amenazas, señalamientos y asesinatos impunes; lo que se constituye en una de las situaciones más complejas que enfrentamos los pueblos indígenas en estos momentos, más allá del epicentro de atención mundial conocido como el covid19.

Recorrido Territorial Nxadx Kiwe

Durante los días 15 y 16 de abril del 2020, la coordinación regional de la guardia indígena y el equipo de comunicaciones del CRIC – AIC, realizamos un recorrido por Nxadx Kiwe con el propósito de acompañar y visibilizar los diversos procesos de la guardia indígena que hoy fortalecen las medidas de defensa de la vida en los territorios, con la implementación de diversos puntos de control en lugares mayormente transitados, especialmente aquellos ubicados en la Transversal del Libertador[3].

El primer punto de control del recorrido fue el de la vereda El Carmen donde fuimos recibidos por compañeros de la guardia del Territorio Ancestral de la Gaitana, comuneras y comuneros indígenas y campesinos que realizan un apoyo en el lugar. Posteriormente, se visitó el punto que conduce hacia el territorio ancestral de Yaquivá, sector la cabaña, San Andrés de Pisimbala, Quiguanas, Guadualejo, Avirama, la Mesa de Togoima, Belalcázar, Ricaurte y Piçkwe Tha Fiw.

Cada punto tiene una particularidad que da cuenta de la vivencia de las sabidurías ancestrales de los pueblos para el cuidado del cuerpo, la familia, la comunidad y el territorio; entre estas podemos nombrar: las armonizaciones, los sahumerios de eucalipto, los baños medicinales, las vaporizaciones, las aromáticas, la elaboración de geles, jabones, alcoholes con bases naturales, confección de tapabocas con aromas naturales, cámaras de humo de plantas y las medicinas de cuidado y protección.

Durante esta dinámica de acompañamiento se entregaron elementos de bioseguridad para la distribución en los puntos de control de la zona Tierradentro en donde encontramos dos asociaciones de pueblos indígenas El Consejo Territorial Juan Tama, y la Asociación de cabildos Nasa Cxha Cxha.

Así mismo, escuchamos las preocupaciones, ideas y propuestas de la guardia indígena, sus estrategias de control y sus proyecciones.

Reflexiones del Recorrido

Desde nuestra postura como mujeres, jóvenes y guardias realizamos una reflexión más allá de la pandemia y acogemos la orientación de las y los mayores para entender la situación como un llamado de la Madre Tierra, lo que nos ha llevado a movilizarnos hacia dentro, a revisar nuestros planes y proyectos de vida para fortalecer las sabidurías ancestrales y enraizarnos desde el origen, tal como se había orientado desde hace mucho, y que en algunos casos no había dejado de ser más que un discurso.

La coyuntura actual obliga a adaptarnos a unas nuevas y poco acostumbradas dinámicas familiares, comunitarias, organizativas y territoriales, todo tendrá que reorientarse hacia la defensa de la vida, desde la vivencia de sabidurías en nuestras familias y comunidades. Esto es muy significativo hoy día que hablamos de Liberación de la Madre Tierra[4], dado que es una situación que nos obliga a fortalecer lo que somos, a cuidarnos y a dinamizar nuestros sistemas propios en educación, salud, territorio, economía, autonomía alimentaria, jurisdicción especial indígena, comunicaciones y gobierno propio.

Fortalecimiento de las sabidurías ancestrales en las familias

A partir del recorrido se logran reconocer diferentes maneras de cuidado y armonización del cuerpo como primer territorio, de la familia hogar o fogón, la familia comunidad, familia organización y la familia territorio.

En el cuerpo como primer territorio la medicina ancestral orientada por nuestras sabedoras y sabedores espirituales es una de las prácticas ancestrales que nos ayudan a armonizarnos y a permanecer protegidos en el territorio. Recordamos los baños medicinales, el uso medicinal de las plantas, los sahumerios, las aromaterapias; cabe señalar que sin ser perceptible cada una de estas prácticas son las que nos armonizan espiritual, emocional y físicamente, nos dan fuerza y nos conectan con nuestro origen, con nuestras ancestras y ancestros.

En la familia hogar o fogón la coyuntura actual nos ha llevado a permanecer más unidos, a compartir más ratos de conversa, a dialogar y a reflexionar sobre nuestras vidas; también nos ha permitido fortalecer los lazos de confianza y armonía con nuestras hijas e hijos, padres, madres, abuelas, abuelos, hermanas y hermanos. De igual manera nos ha impulsado a ser más creativos para acomodarnos a una nueva dinámica familiar y a poner a prueba nuestro respeto, tolerancia y paciencia. Por supuesto que también ha tenido incidencia para sembrar y cultivar nuestros alimentos, recuperar las semillas nativas, fortalecer el Tul, y practicar la espiritualidad ancestral para cuidarnos como familia.

En la familia comunidad con la gestión y orientación de las mayoras y mayores espirituales, las autoridades territoriales y los consejos zonales se organizan los mercados comunitarios y se fortalece el trueque de alimentos y productos; se organizan envíos de alimentos para abastecer a las comuneras y comuneros que se encuentran en las ciudades foco del covid19. Se mantiene el cuidado en los puntos de control por familia, programas, consejos locales, guardia indígena y comités. También se generan procesos educativos a través de la radio comunitaria, entre otros.

Se han logrado articular acciones en lo que respecta a la prevención, mitigación y contención del covid19 con campesinos y comunidades afro. Este ejercicio de defensa territorial es una situación que debe permitir la unidad entre sectores sociales, comunidades y pueblos, y es una posibilidad para que los demás compañeros se movilicen y fortalezcan sus procesos organizativos.

Mientras en la familia organización los equipos del nivel local, zonal y regional y consejerías acompañan y apoyan desde las diversas labores y roles, fortaleciendo la dinamización del Sistema Educativo Indígena Propio – SEIP, Sistema de Salud Indígena Propio e Intercultural

  • SISPI, Autoridad Territorial Económico Ambiental ATEA, Jurisdicción Especial Indígena- JEI, Comunicaciones y el Sistema de Gobierno Propio- SGP.

En la familia territorio, la cuarentena mundial ha hecho que los animales retornen a los territorios invadidos por los seres humanos, a los que nunca se les había pedido el permiso y se les había pagado por construir grandes y pequeñas edificaciones, fábricas, transportes masivos, casas sin su consentimiento, así que ellos volvieron a sus territorios. Para no ir tan lejos, se han identificado animales en la Transversal del Libertador que por cierto es uno de los proyectos transnacionales más polémicos que pretende conectar el sur con el centro del país y los principales puertos, así como garantizar la conexión con Venezuela y Ecuador, atravesando páramos, cerros, montañas, lagunas y ríos. Entonces ¿será por un bien comunitario? Pues no señoras y señores, se construye para asegurar la economía extractiva del país que enriquece a unos pocos a costa de la devastación de la Madre Tierra.

Los pueblos indígenas estamos acompañados por nevados, páramos, montañas, ríos, quebradas, lagunas, cerros, espacios de potenciación de energías, y siempre defenderemos nuestro territorio ancestral.  Estos espacios son el hogar de muchos seres que hacen posible nuestra existencia.

El egocentrismo y la arrogancia humana ha hecho que se descuide lo esencial: nuestro origen, la casa grande, nuestra Madre y la familia territorio. Desde ese punto de vista, la Madre Tierra nos hace el llamado a ombligarnos para volver al origen.

Es nuestra oportunidad de armonizar la relación con nuestra madre, cuidar nuestra casa común y ampliar nuestra mirada considerando otras amenazas y pandemias del territorio como: la minería, las hidroeléctricas, la transversal del libertador, el turismo, la invasión territorial por grupos armados, el asesinato impune de los defensores territoriales; así como las desarmonías en la familia, comunidad y organización, como la violencia intrafamiliar, violencia sexual, consumo de sustancias psicoactivas, solo por enunciar algunas.

Importancia del acompañamiento de las autoridades territoriales a la guardia

La orientación política, operativa y administrativa de las autoridades ancestrales a la guardia indígena es fundamental en favor de la armonía y defensa territorial, como cuerpo colegiado de todo un proceso político organizativo.

Las compañeras y compañeros de la guardia se sienten respaldados y motivados cuando las autoridades acompañan el ejercicio de control en cada territorio, cuando se gestiona y se garantiza la armonía física, emocional y espiritual de los guardianes del territorio. Así, como cuando desde la autoridad se brindan orientaciones claras y pertinentes para salvaguardar la vida, asegurando la potenciación de dones, educación y/o capacitación política permanente.

Es imprescindible el apoyo que las autoridades territoriales, las sabedoras y sabedores espirituales y la comunidad en pleno hagan a la guardia indígena para la defensa y armonía territorial, el fortalecimiento lingüístico y cultural, el proceso político organizativo y para implementar sus iniciativas y propuestas alimentarias y económicas.

Las artes ancestrales como sabidurías para armonizar y defender el territorio

Como pueblos indígenas tenemos todas las posibilidades de hacer frente a situaciones complejas que para otras culturas significaría la depresión, el pánico o el miedo. Afortunadamente los indígenas estamos llenos de alegría y fuerza heredada de nuestras abuelas y abuelos, todos unos guerreros.

El arte ancestral es uno de esos mecanismos de re-existencia y resistencia de los pueblos originarios, a través del tejido hilamos vida, alegría, nuestros más profundos sentires; la música y las melodías traen a nuestra memoria las vivencias de cientos de años, armonizan el espacio, despiertan nuestros sentidos y dones para caminar con fuerza el territorio.

Los guardias son músicos, tejedoras, sabias y sabios espirituales, maestras, maestros, líderes, lideresas, estudiantes, personas con dones diversos que de manera voluntaria y con convicción cuidan y defienden el territorio, cumpliendo la palabra de origen “Mantey Yuwe”, tal y como lo orientaron nuestros viejos.

Las semillas de identidad autoridad y defensa territorial, las mujeres y jóvenes de la guardia

Intrínseco a los procesos que se motivan y se potencian, encontramos a las semillas de identidad, autoridad y defensa territorial, a las mujeres y jóvenes guardianes que fortalecen su experiencia en el día a día, desde que nacen hasta retornar al seno de la Madre Tierra. Son las nietas, nietos, hijas e hijos del proceso de Liberación de la Madre Tierra.

Otra de las experiencias significativas del recorrido territorial es la de dos jóvenes del pueblo Embera Katio que llegaron de muy lejos hasta Tierradentro y hoy apoyan con convicción y respeto a la guardia indígena CRIC. Pues bien, agradecemos su apoyo incondicional a la guardia y creemos con seguridad que con este ejemplo habilitamos el camino para fortalecer procesos políticos y organizativos de otros pueblos indígenas del país.

La comunicación desde el Buen Vivir como camino para visibilizar el papel de la guardia indígena

La comunicación desde el buen vivir es una de las maneras más efectivas de compartir con otros pueblos y culturas las sabidurías ancestrales y el papel de la guardia indígena, como una posibilidad generadora de reflexiones y acciones para la defensa de la vida. Siendo una comunicación transformadora y no instrumental para seguir fortaleciendo lo que somos como pueblos indígenas y llevando el mensaje, palabras armónicas y esperanzadoras a muchos lugares del mundo, haciendo un buen uso de los medios tecnológicos y comunicacionales que nos permiten un hermanamiento con otros pueblos y sociedades.

Proyecciones y conclusiones

  • Los pueblos indígenas del Cauca nos encontramos frente a amenazas más complejas dentro de los territorios y milenariamente hemos sostenido un proceso de lucha y resistencia contra-hegemónica, por lo que no vamos a seguirle el juego a las élites políticas y económicas de únicamente volcar nuestra mirada a la pandemia del covid19.
  • En ese sentido, la guardia indígena como defensores territoriales nos debemos fortalecer espiritual, política, cultural, operativa y administrativamente; para ello necesitamos la gestión, articulación, coordinación, acompañamiento y orientación de nuestras mayoras y mayores espirituales, autoridades territoriales y comunidad.
  • Se requiere saber cuál es la directriz del movimiento indígena en el momento que culmine la cuarentena decretada por el gobierno. Al respecto, varias comunidades coinciden en sostener con mayor fuerza los puntos de control para lo que se necesita una coordinación y apoyo con el sector campesino y afro.
  • Desde cada punto de control la guardia en conjunto con las mayoras y mayores espirituales, las autoridades territoriales y comunidades avanzamos en las medidas de prevención, mitigación y contención del Covid19 y otras desarmonías territoriales.
  • Vivenciamos situaciones más complicadas dentro de nuestros territorios ancestrales, se nos avecina un escenario bastante difícil en términos territoriales, lo que implica ponernos de acuerdo entre sectores sociales menos favorecidos, con el fin de defender el territorio de la minería, los grupos armados y otros proyectos de las multinacionales.
  • La guardia indígena realiza una importante labor para la defensa de la vida y territorial, expone su vida personal, familiar y comunitaria. Por lo que es fundamental el apoyo de las autoridades, instituciones y sectores en la gestión de recursos que contribuyan a la sostenibilidad política, cultural y operativa de la guardia. Así como sostener con fuerza los puntos de control y demás acciones para la defensa de la vida.
  • A propósito de la Minga Hacia Dentro, se deberán fortalecer los recorridos territoriales y potenciación de energías y dones en los sitios de armonización.
  • Se necesita fortalecer los semilleros de identidad, autoridad y defensa territorial para lo que se hace vital la coordinación con los sistemas SEIP, SISPI y SGP.
  • Es importante nombrar las tres coordinaciones de la guardia (político, operativo y administrativo) desde el nivel zonal y local.
  • Se deben generar mecanismos de fortalecimiento, vitalización y recuperación de las lenguas originarias.
  • Fortalecer la operatividad de la guardia indígena desde la espiritualidad ancestral, espacios de escucha, las artes ancestrales y el deporte.
  • La guardia indígena requerimos una formación política permanente que nos permita fortalecer el proceso de defensa de la vida desde una postura más crítica, reflexiva y activa como CRIC, en los diálogos la guardia compartió temas en los que se requiere avanzar y algunas propuestas para su dinamización:
  1. Cosmogonía Nasa: el significado de la simbología de la guardia y su importancia.
  2. Derecho propio e Intercultural.
  3. Derechos Humanos.
  4. Elementos para el dialogo entre jurisdicciones JEI-JEO.
  5. Primeros auxilios.
  6. Primeros auxilios psicológicos.
  7. Memoria política de nuestra organización.
  8. Mecanismos de prevención, mitigación y contención del covid19, uso de elementos de bioseguridad.
  • Se propone hacer programas de radio alusivos al tema, piezas comunicativas de fácil comprensión y en lenguajes sencillos, audios, entre otros.

Escrito por: Adriana Quinto Sánchez.

Guardia Indígena pueblo Nasa

Nxadx Kiwe, 15 y 16 de abril del 2020

[1] NXADX KIWE: Territorio Ancestral del Nevado.

[2] Región reconocida como Tierradentro.

[3] Proyecto transnacional que conecta el sur con el centro del país, y entre los países Ecuador, Colombia y Venezuela.

[4] Mandato del XV Congreso del CRIC-2017.

Fuente: Comunicaciones CRIC- AIC-2020.