Pueblos ancestrales que participan de la minga de arte indígena

Fotos: Daniel Moreno

En la Minga del Arte indígena, culturas en comunicación, estos son algunos de los pueblos que hacen parte de este evento en el parque Caldas de la ciudad de Popayán. Conozcamos algunas de sus raíces.

Ingas: Nuestro mundo material y espiritual se ritualiza a través de las ceremonias en las que a través del Ambiwaskas, Yagé o Ayahuasca se establece comunicación con otros mundos desde lo que se coloca en armonía, la realidad cultural y espiritual trayendo bienestar. Estas prácticas construyen una relación especial con la naturaleza que nos otorga permiso para el uso de diferentes seres o existencias para que NUKANCHIPA KAUSAITA MANA SAKISUNCHI UAÑUNGAPA- nuestra vida y pensamiento perviva.

Emberas: El segmento poblacional del Emberá Chamí, tiene su foco desde donde se dispersa en el territorio tradicional de San Antonio del Chamí, desde allí migra, en los inicios del siglo XX, a los territorios localizados al sur en dirección del Valle del Cauca sobre las estribaciones de la cordillera occidental, lo mismo que la región del suroeste antioqueño. En la segunda mitad del siglo XX, las migraciones toman otro rumbo, como las tierras bajas del piedemonte amazónico, el Magdalena Medio y el Urabá.

Misak: Primero existía las grandes lagunas, la mayor de todas las tierras era de Piendamó el centro de la sabana. Primero era la tierra y el agua. El agua es vida, nace desde las montañas y baja por los ríos hasta el mar, se regresa en formas de nube por el aire, allá arriba en las montañas con la tierra y el agua estaba EL-ELL. Era Pischimisak que ha existido desde siempre, todo blanco, todo fresco. Del agua nació el arco iris que alumbra todo con su luz. Dieron muchos frutos, dieron mucha vida.

Por: Programa de Comunicaciones CRIC

Día Internacional de acción por la salud de las mujeres

“LA SALUD DE LAS MUJERES ESTA EN NUESTRAS MANOS”

 28 de mayo de 2013

La historia del Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer que se  conmemora el 28 de Mayo, se remonta al V Encuentro Internacional de Mujer y Salud realizado en San José, Costa Rica, en mayo de 1987.  Luego de finalizado el Encuentro, la Red Mundial de Mujeres por los Derechos Reproductivos convoca a una jornada de trabajo, donde un numeroso grupo de activistas de diferentes países retoma la idea de la Red de Salud y acuerda instaurar el 28 de mayo como el Día de Acción Internacional por la Salud de las Mujeres con el propósito de reafirmar el derecho a la salud como un derecho humano de las mujeres al que deben acceder sin restricciones o exclusiones, y a través de todo su ciclo de vida. El derecho de las mujeres a gozar de salud integral a lo largo de todo su ciclo vital es un Derecho Humano Universal consagrado por el Sistema Internacional de Derechos Humanos.