Los Nukak, comunidad hostigada por las Farc.

CONFLICTOEl pueblo Nukak Makú se encuentra en peligro inminente de desaparición ante la presión de grupos armados ilegales. Rebeca Spooner, de la organización Survival, pide al Gobierno que garantice su protección.

Los Nukak Makú es la única tribu indígena nómada que habita la Amazonía noroccidental de Colombia. Desde hace algún tiempo y ante la agudización del conflicto armado en la región, los Nukak se han visto obligados a salir de su bosque hacia las poblaciones más cercanas, lo que altera toda su forma de vida.

La guerrilla de las FARC ha venido ocupando paulatinamente su territorio, lo que ha obligado a los indígenas a desplazarse. Pero el acoso no termina ahí. Hace un par de semanas y según información difundida por la Organización Indígena Nacional de Colombia (ONIC), una brigada de salud que se dirigía a prestar servicios médicos a la comunidad fue abordada por integrantes del grupo armado. Los guerrilleros se llevaron equipos de cirugía, unidades portátiles con sus respectivas camillas, medicamentos, además del bote-ambulancia, que estaban destinados para prestar asistencia a los Nukak, una comunidad que ha visto diezmada su población a la mitad desde 1988, fecha en la que se descubrió su existencia.

En un comunicado, la ONIC, su Consejo Mayor de Gobierno, denuncia el hecho como una clara violación al Derecho Internacional Humanitario que, según el Primer Convenio de Ginebra de 1949, estableció que “los establecimientos fijos y las unidades sanitarias móviles del servicio de sanidad no podrán en ningún caso ser objeto de ataques, sino que serán en todo momento respetados y protegidos por las partes contendientes”.

ONU lanza campaña

Ante la inminente extinción de pueblos indígenas como los Nukak Makú, la organización Naciones Unidas acaba de lanzar una campaña para alertar y pedir protección para 35 comunidades en Colombia que están en riesgo de desaparecer. Se trata de una campaña que busca llamar la atención nacional e internacional sobre la necesidad de proteger a estas tribus aborígenes expuestas y completamente vulnerables a los efectos de la guerra. Una guerra que los desplaza, desaparece, masacra, destroza con minas antipersona y se lleva a sus hijos y adolescentes a combatir.

En una entrevista, la periodista Luisa Fernanda López, de Radio Nederland, habló con Rebecca Spooner, de la organización Survival, quien indicó que las campañas ayudan, “pero en el caso de Colombia, la violencia es muy grave”.

Esta es la entrevista con Spooner:

Radio Nederland: Naciones Unidas ha sacado una campaña para proteger a 35 pueblos indígenas colombianos en peligro de extinción. Uno de los pueblos son los Nukak. ¿Qué es lo que amenaza la sobrevivencia de este pueblo?

Rebeca Spooner: En el año 1988, los Nukak fueron contactados por primera vez, y después la mitad de la tribu murió a causa de enfermedades comunes. Ahora, el problema es que las FARC y miembros de otras organizaciones han ocupado sus tierras. Hay mucha violencia en la región en donde viven.

R.N.: ¿Eso quiere decir que los han obligado a desplazarse o han sido atacados?

R.S.: La mayoría de los Nukak viven en pueblitos cerca de otros pueblos grandes. Pero no pueden entrar en su selva, es muy peligroso para ellos. La mayoría está desplazada.

R.N.: ¿Podríamos hacer un cálculo del porcentaje?

R.S.: Desde su primer encuentro con el mundo exterior murió la mitad. Ahora, no es que se estén muriendo por el conflicto interno, sino que no pueden entrar en sus selvas y su modo de vida fue alterado. Es una tribu nómada y ahora no se pueden mover con libertad.

R.N.: ¿Están en campos de refugiados?

R.S.: El problema de Colombia es que el 2,5 por ciento de la población desplazada es indígena. Eso muestra la situación que está viviendo.

R.N.: La Organización Nacional Indígena de Colombia denunció la situación grave de derechos humanos de los Nukak, incluso se conoció que fue robada una ambulancia de una misión médica que iba a prestarle su servicio a la comunidad. ¿Qué saben ustedes?

R.S.: Hasta ahora no sabemos mucho. Conocimos de la noticia y estamos en contacto con ONIC. Pero estamos muy preocupados.

R.N.: ¿En qué consiste la campaña de ONU?

R.S.: Más que nada se trata de darle publicidad a la situación que enfrentan estas 35 comunidades de Colombia. Es para darle información al público en general sobre sus problemas y sus historias. Es muy importante porque la ONU es una organización conocida en el mundo. Lo que busca es poner presión al gobierno colombiano para que haga algo por la situación de los pueblos indígenas.

R.N.: ¿Esas campañas sí tienen algún efecto?

R.S.: Yo creo que sí. Aunque la situación en Colombia sigue muy grave. Por ejemplo, los Nukak lograron conseguir su reserva a través de campañas mundiales, de organizaciones como Survival. El problema es que por la extrema violencia que vive ese país no tienen acceso a esta reserva, pero la reserva está allá para que hagan uso de ella. El Gobierno es el que tiene que asegurar que sus territorios están seguros para que puedan regresar y vivir en paz.

R.N.: ¿Pero sí sienten que los gobiernos toman decisiones con las campañas?

R.S.: En Colombia es complicado porque todas las personas carecen de la protección de sus derechos humanos. Es un caso muy particular. Yo creo que hay falta de voluntad del Gobierno y por eso los problemas se siguen presentando.

http://www.semana.com/nacion/nukak-comunidad-hostigada-farc/163423-3.aspx

Gran movilización y audiencia pública por la vida, la paz y el territorio

Corregimiento El Palo -Vereda El Tierrero, Caloto – Cauca, diciembre 18 de 2018

Solo los cobardes, utilizan las balas asesinas para acallar la voz de un pueblo Vamos todos y todas con el tambor y la flauta, con nuestros símbolos propios, a defender la vida!

La sangre que derramaste Sa’t We’sx EDWIN GREGORIO DAGUA IPIA nos da más fuerza
para continuar este camino, son tiempos oscuros y espinosos en que quieren silenciarnos….como pueblo Nasa, nos duele y da rabia ver el contexto actual en que nos encontramos en Colombia, en especial el norte del Cauca; cada día hay más amenazas, asesinatos, persecuciones a nuestras comunidades, autoridades y nuestros líderes.

Esta inaceptable guerra y sus promotores están al acecho de los procesos dignos como el nuestro, no admiten que se interpongan en sus planes, la dinámica de la guerra nos quiere tragar, para que se siga alimentando el gran modelo excluyente, vertical, patriarcal que solo beneficia a los poderosos de este país.

Denunciamos y rechazamos

la existencia de 4 grupos armados que no se acogieron al proceso de paz, hoy convertidos en delincuentes con su origen en los frentes 6, 8 y 30, las columnas móviles Miller Perdomo y Jacobo Arenas. Comandados por Fernando Méndez alias el “indio”, Gerardo Paví alias “barbas”, alias “Javier” y alias ‘Pija’, responsables de los asesinatos, amenazas e intimidaciones, que hoy sufrimos y que tienen presencia en los municipios de Corinto, Toribío, Miranda, Jambaló, Caloto, Santander de Quilichao, Buenos Aires, Suárez, Morales y Caldono. Grupos de diferente extracción, que desde el Eln, Epl, pasando por los ‘fantasmas’ paramilitares, y nombres novedosos como Águilas negras, Autodefensas gaitanistas de Colombia, Patria Grande y Fuerzas Unidas del Pacífico, generan fuertes des-armonías por la existencia de ricos yacimientos de minerales y la extensa cadena productiva del narcotráfico.

Actores armados de lado y lado nos estigmatizan, nos descalifican y señalan, de igual forma la clase política retardataria y empresarial, así como los grupos paramilitares coinciden en reproducir el discurso ideológico que nos tilda de enemigos del desarrollo y del progreso.

Responsabilizamos al gobierno nacional y la extrema derecha colombiana, en cabeza del Uribismo y el presidente Iván Duque, por ser los representantes históricos de los grupos privilegiados que se lucran de la guerra y el empobrecimiento de los sectores más excluidos y marginados. Cobardes y mentirosos que desde su primer gobierno, hasta su llegada nuevamente al Palacio de Nariño, continúan arreciando el panorama de muerte y regresión histórica, frente a la oportunidad que significaron los acuerdos de paz para quienes habitamos los territorios más golpeados por la guerra.

Nos movilizamos y nos declaramos en asamblea permanente, vigilantes de todos aquellos
que atentan contra nuestras comunidades y nuestro ejercicio de gobierno propio.

Activaremos todos los puntos de control territorial mediante el cual se pretende ir disminuyendo los cultivos de uso ilícito, que en vez de revitalizar la economía familiar, ha servido de oxígeno y financiación para fortalecer los grupos armados con sus diferentes consecuencias nefastas, de dolor y muerte para las comunidades, líderes y nuestros Planes de Vida.

Además, es de recordar que el narcotráfico es una actividad inmersa en la política nacional e internacional donde están en juego miles de millones de dólares, asimismo de una manipulada estrategia de control social. Sin embargo, las políticas antidrogas vigentes no solucionan el fenómeno; es momento de plantear estrategias más allá de la fumigación y la militarización de los territorios.

La falta absoluta de voluntad política, o mejor dicho, el silencio cómplice de las  instituciones gubernamentales, nos lleva hoy, como siempre, a caminar la palabra, esa palabra que cuenta desde nuestras propias voces, vivencias y cosmovisiones el andar de nuestra historia, que para los pueblos indígenas es sinónimo de lucha, resistencia y dignidad.

Convocamos a la Unidad de los demás pueblos indígenas agrupados en las organizaciones CRIC, ONIC, AICO, OPIAC, Cabildo Mayor, CIT, así como a los sectores campesinos, Afros y sindicales, y sus organizaciones respectivas, a acompañarnos en las movilizaciones justo como ya lo hicimos el 9 de abril del presente año, cuando marchamos de El Palo a Caloto contra el asesinato de líderes sociales y reiteramos la necesidad de buscar la unidad y coordinación de las guardias: indígena, campesina y cimarrona en el marco de nuestra diversidad, como defensores de la vida y de la paz.

Rechazamos la barbarie de la cual estamos siendo víctimas e invitamos a los organismos internacionales como la Organización de Naciones Unidas – ONU, a MAP – OEA,  Comisión Interamericana de Derechos Humanos – CIDH, a las embajadas, gobiernos y organizaciones de la comunidad internacional para que sigan visibilizando, denunciando y acompañando los procesos territoriales del pueblo Nasa del Norte del Cauca y todos quienes en Colombia seguimos padeciendo los dolores de la violencia sistemática.

¡Cuenten con nosotros para la paz, nunca para la guerra!
SA’T WE’SX (Autoridad Tradicional) RESGUARDO INDÍGENA DE HUELLAS