En nuestros territorios enfrentamos muchas desarmonías. Por eso, debemos acompañar a las familias y a la comunidad para ser mas fuertes y seguir adelante en la lucha. No podemos desfallecer, es esencial fortalecer el camino y proteger nuestros territorios.

El homicidio de nuestros compañeros nos causa un profundo dolor. Es un vacío que queda en nuestro territorio y en nuestros corazones. Hoy los extrañamos, y vivimos momentos difíciles porque, como Pueblo Nasa, somos una familia.

El caso de Fredy Campo, un líder que se caracterizo con la fuerza, el caminar y en el que no había que doblegarse a quienes quieren desaparecernos hoy nos une como comunidad para impartir justicia propia de acuerdo a nuestra cosmovisión.

Queremos hacer justicia por el homicidio del Mayor Fredy Campo. Todos en este territorio lo conocíamos, sabíamos dónde vivía y dónde trabajaba. Su asesinato fue injusto, lo amenazaron y posteriormente lo asesinaron por cumplir la justicia y la ley propia de nuestros pueblos indígenas.

Fredy tenia muchos sueños, entre ellos el de fortalecer la Guardia Indígena, sueños que fueron arrebatados por su asesinato. Hoy, su familia exige justicia y las autoridades ancestrales están cumpliendo. Se tienen las pruebas técnicas y los testigos para esclarecer los hechos y juzgar los culpables en el marco de la Justicia Propia.

En una coordinación con la justicia ordinaria, se logró hacer un allanamiento donde se incautaron celulares y material probatorio para realizar el proceso de captura y continuar con la investigación para así esclarecer los hechos.

Las autoridades del territorio le han garantizado los derechos humanos a las personas capturadas por estos hechos, manifiestan que ningún derecho fue vulnerado y existen las garantías para el debido proceso, las pruebas técnicas y testimoniales para hacer justicia en el marco del derecho propio.

La Autoridad Ancestral deja como propuesta en la asamblea las decisiones de las cuatro personas involucradas en el asesinato. Tres de las condenas quedan en 40 años de prisión en patio prestado y una condena por aplicación de remedio por parte de los medicos tradicionales y cuidado por la familia sin salir del territorio.

El mensaje es para los jovenes, que porten el bastón de autoridad, de guardia, la pañoleta y no un arma de fuego. Las armas de fuego solo sirven para la muerte y quien porta una termina en un ataúd en la sala de su casa. Respetemos la vida de los compañeros comuneros y de la población civil, hagamos de nuestro territorio un territorio de paz, la paz empieza desde la casa y desde la familia.

Por:Programa de Comunicaciones-CRIC.

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