Con profundo pesar y tristeza, nos reunimos hoy para honrar la memoria de nuestra compañera Italia Vidal, una mujer valiente y liberadora de la madre tierra. Italia dedicó su vida al proceso de la Guardia Indígena, siendo un ejemplo de entrega y compromiso para todos nosotros.
Siempre estuvo acompañada por su compañero de vida, Máximo Noscue, juntos formaron un equipo inseparable en la lucha por la justicia y la protección de nuestros territorios. Italia fue una mujer caminante de alegría, que irradiaba felicidad y siempre compartía su sabiduría con los jóvenes del resguardo de López adentro. Su presencia era una fuente de inspiración y su espíritu contagioso.

A lo largo de su trayectoria, Italia portaba con orgullo su bastón de mando y su chaleco azul, símbolos de autoridad y liderazgo en la guardia indígena. No importaba la adversidad o los desafíos que enfrentara, siempre llevaba consigo su porta para el almuerzo, recordando que sus acciones no solo eran para sí misma, sino también para Máximo y para todos aquellos que confiaban en su liderazgo.
Italia, mujer de descendencia afro pero indígena de corazón, fue una defensora incansable de la cultura y los derechos de nuestros pueblos originarios. Su compromiso con la tierra y la preservación de nuestras tradiciones fue inquebrantable. Su partida deja un vacío en nuestros corazones, pero su legado perdurará como un faro de luz y esperanza para las generaciones venideras.

Hoy nos despedimos de Italia Vidal, pero su espíritu vivirá en cada lucha que emprendamos, en cada paso que demos en la defensa de nuestros territorios y en cada sonrisa que compartamos con nuestros seres queridos. Recordemos su valentía, su dedicación y su amor por nuestra madre tierra.
En este momento de dolor y tristeza, extendemos nuestras más sinceras condolencias a su familia, amigos y a toda la comunidad que ella tanto amó y sirvió. Que encuentren consuelo en los recuerdos compartidos y en la certeza de que su legado perdurará en nuestros corazones.
Italia, descansa en paz, guerrera de la madre tierra. Tu ejemplo y tu espíritu indomable nos acompañarán siempre en nuestra lucha por la justicia y la dignidad. ¡Hasta siempre, compañera!
Por. Enuar Camayo, programa de comunicación de López Adentro.







