Con las manos vacías, sin propuestas, con mentiras y sin hechos que demuestren la voluntad política del gobierno Colombiano para cumplirle a la Minga de resistencia social y comunitaria, llego ayer 10 de octubre el gobierno colombiano encabezado por el Ministro del Interior Fabio Valencia Cossío al Territorio de Paz y Convivencia de la María Piendamó.
Los problemas sociales, políticos, económicos y de derechos humanos más sentidos que afectan al pueblo colombiano en todo el territorio nacional nuevamente quedaron sin respuestas.
La comisión Ministerial llego con las manos vacías, aunque reconoció que hasta el momento han encontrado más de 2000 acuerdos con los pueblos indígenas que no han podido cumplir.
La deuda histórica que en materia de tierras, salud, educación y derechos Humanos mantiene el estado colombiano con las comunidades indígenas, campesinas, obreras, estudiantiles y populares aumento el día de ayer. El argumento de falta de presupuesto para el cumplimiento de sus obligaciones corrobora una vez más que la política de seguridad democrática del Gobierno de Álvaro Uribe Vélez va en contra vía del cumplimiento de la Constitución, las leyes, los tratados, pactos y convenios firmados y ratificados a nivel internacional que protegen integralmente los derechos de las poblaciones indígenas y de mas sectores sociales.
Lo manifestado por el Ministro Fabio Valencia Cossío, muestra una política nacional incoherente, que por un lado aumenta el presupuesto militar y abre las puertas a las Bases Militares Norteamericanas y por el otro cierra cualquier posibilidad de satisfacer las necesidades más sentidas del pueblo Colombiano. Una vez más el saldo para cumplir con la deuda social histórica esta en rojo, mientras que para fortalecer la guerra y escalonar el conflicto hay superávit.
Pese a que los distintos ministerios manifestaron que venían con todos los poderes para tomar decisiones, la realidad fue otra: al ser requeridos por las autoridades tradicionales indígenas y organizaciones sociales para la concreción de los acuerdos exhibieron una gama de impedimentos que ponen en tela de juicio su capacidad de decisión y voluntad política:
En Materia de Medio Ambiente el Ministro no conto con las facultades necesarias para ratificar la calidad de Autoridad Territorial ambiental que ostentan las autoridades indígenas. Pese a que confirmo que son parte integral del Sistema Nacional Ambiental, su propuesta fue una nueva fecha de reunión en donde se concretarán los mecanismos para la coordinación con otras entidades ambientales del Estado colombiano.
En materia de Educación, se evidenció la negligencia del Estado para cumplir con mandatos constitucionales y legales que obligan al estado a reconocer el sistema Educativo Indígena propio y entregar la administración de la Educación a las autoridades de los Territorios Indígenas.
En el punto de Salud el ministro desconoce y hace caso omiso de los instrumentos existentes en la legislación nacional e internacional para aplicar una política diferencial a las comunidades indígenas, y una vez más habla de imponer un sistema especial como el de las fuerzas militares de Colombia.
Pero el cinismo del gobierno toco fondo frente al trato dado por el Ministro del Interior al punto de Derechos humanos. Durante 45 minutos Fabio Valencia Cossio argumento que el gobierno colombiano era cumplidor de la Constitución y las leyes. Evadió dar respuesta frente a la responsabilidad del gobierno en la creación de la OPIC. Aun que reconoció la responsabilidad del Gobierno y de la fuerza pública en algunas violaciones de derechos humanos no dio respuesta de fondo a temas de garantías para las comunidades amenazadas, persecución a sus líderes y mucho menos a la pregunta sobre la impunidad de los crímenes de lesa humanidad.
Lo que más genera indignación en las organizaciones pertenecientes a la Minga de Resistencia Social y Comunitaria, es ver como el gobierno durante los dos días de trabajo en la María, insistió en la tesis de que mantiene la voluntad de cumplir los acuerdos y que han intentado superar las dificultades de procedimiento y presupuesto. Mientras que en la práctica todo su discurso es una mentira.
MINGA DE RESISTENCIA SOCIAL Y COMUNITARIA
Octubre 10 de 2009





