Desde las comunidades Indígenas, en defensa de la vida y los Derechos Humanos, denunciamos con profunda indignación y rechazo categórico el secuestro del joven Eybar Albán Liz Quiguanás, comunero del Resguardo Indígena de Santa Rosa de Capicisco, Inzá, Cauca.
Los hechos ocurrieron el día 20 de septiembre de 2025, hacia las 12:30 p.m. cuando grupos armados ilegales, identificados como parte de la columna Dagoberto Ramos, estructura narcoparamilitar residual de las FARC, interceptaron el vehículo de transporte público en el que Eybar se desplazaba con su madre desde La Plata Huila hacia Inzá, en el sector conocido como Juntas, estos armados ilegales obligaron al joven a descender y lo trasladaron por la vía que conduce hacia los Resguardos de Ricaurte y San Luis.
Este crimen constituye una flagrante violación a la dignidad humana, a los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas, y a los principios fundamentales del Derecho Internacional Humanitario, ninguna justificación política, económica ni armada puede legitimar la privación de la libertad de un joven Indígena ni el sometimiento de nuestras comunidades al miedo, la violencia y la desarmonía.
Exigencias
1. Liberación inmediata, sin condiciones y en garantías de vida e integridad de Eybar Albán Liz Quiguanás.
2. Que los grupos narcoparamilitares, en cualquiera de sus expresiones, cesen de manera inmediata el accionar criminal en nuestros Territorios Indígenas y se abstengan de atentar contra la vida, la libertad, la Autonomía y la armonía de nuestros Pueblos.
3. Que el Gobierno Nacional, en articulación con las Autoridades Indígenas, implemente de manera urgente medidas de protección colectiva y diferencial que garanticen la pervivencia de nuestras comunidades frente a la amenaza permanente de estos actores armados.
Convocamos a la comunidad nacional e internacional, a las organizaciones de Derechos Humanos, a los organismos de control, a la Defensoría del Pueblo y a la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, a acompañar este caso y ejercer la presión política y humanitaria necesaria para que se respete la vida y la libertad del joven.
Exigimos también a las Autoridades competentes adelantar las acciones de búsqueda y dar resultados inmediatos, y a la ciudadanía brindar cualquier información que permita dar con el paradero de Eybar, comunicándose con las autoridades territoriales y la Guardia Indígena.
Las comunidades Indígenas del Cauca somos defensoras de la vida, de los derechos colectivos, de la Paz y de la armonía territorial, no aceptaremos que nuestros comuneros sean utilizados como botín de guerra, ni que las armas impongan el miedo en nuestros territorios.
Hoy, elevamos una sola voz: ¡Vivos los llevaron, vivos los queremos!
¡Eybar libre ya!
Consejo Regional Indígena del Cauca – CRIC






