El Consejo Regional Indígena del Cauca-CRIC avanza con determinación en el cumplimiento de los mandatos de las Autoridades Indígenas, implementando estrategias y actividades pedagógicas que van de acuerdo con la Ley de Origen, el Derecho Propio y la normativa jurídica colombiana. En este marco, el Cuarto Encuentro de Juegos Ancestrales e Interculturales CRIC 2025 es una estrategia de formación en Educación Propia, que cuida, apoya y acompaña el desarrollo de nuestras niñas, niños y jóvenes. Promoviendo la integración comunitaria a través del juego que se desarrollaran en la Zona Norte-ACIN Territorio Munchique los Tigres.
Además, los juegos ancestrales es una estrategia política para la revitalización para la armonía territorial que se han transmitido de generación en generación, lo que encierra en sí mismo valores, habilidades y enseñanzas para el equilibrio entre persona y la madre tierra, escenario fundamental. Estos valores trascienden las fronteras culturales, nos recuerdan nuestra humanidad compartida.
Así mismo, la participación, la perseverancia y la dedicación son elementos que se entrelazan en cada lanzamiento, carrera y competición. En este sentido, el Consejo Regional Indígena del Cauca, es parte fundamental en la realización de los juegos ancestrales que se desarrollan en la Zona Norte Territorio Munchique los Tigres. La responsabilidad con la preservación en lo cultural y la promoción de un futuro que se manifiesta en la estrategia política. La tarea de fortalecer los juegos ancestrales interculturales, está abriendo las puertas para que las voces y visiones de los Pueblos Indígenas.

Este evento tiene como objetivo fortalecer las raíces frente a las desarmonías territoriales que, a pesar de los esfuerzos organizativos de los Pueblos, siguen afectando el buen vivir. Se busca que los niños y niñas tengan la oportunidad de ampliar su perspectiva, entendiendo el mundo a través de la experiencia compartida con otros en espacios diferentes a los suyos. Esto permitirá descubrir sus capacidades físicas y espirituales para enfrentar desafíos, despertando sus dones y habilidades, lo que facilitará el cumplimiento de sus sueños y planes de vida.
En el Cuarto Encuentro de los Juegos Ancestrales e Interculturales, a través del deporte y la tradición, se teje un futuro en el que las diferencias se celebran y la unidad prevalezca en la unión de corazones y mentes de los Jóvenes Indígenas del Cauca.
Juegos Ancestrales en Munchique, Juventud y cultura en defensa de la vida y el territorio
Con alegría, unidad y sabiduría colectiva, los Pueblos Indígenas del Cauca realizaron los Cuartos Juegos Ancestrales en el Resguardo Munchique los Tigres, reafirmando que el deporte y la tradición son caminos de Paz, identidad y formación de las nuevas generaciones.
Un encuentro de juego, cultura y resistencia
Los Cuartos Juegos Ancestrales, con el lema “Por la Juventud, la Vida, la Alegría y Paz del Territorio”, se llevaran a cabo durante cinco días en el Resguardo Munchique los Tigres, municipio de Santander de Quilichao, Cauca, más de 11 pueblos indígenas, junto a delegaciones invitadas de distintas regiones del País, participaron en este evento que reunió Semillas de vida o niños, niñas, jóvenes y mayores para fortalecer la identidad cultural, reafirmar la unidad y sembrar la esperanza en tiempos de desarmonías territoriales.
El evento, impulsado por el Programa de Educación Bilingüe Intercultural-CRIC, se apuntaló como un espacio pedagógico que articula deporte, espiritualidad y tradición, ofreciendo a las semillas de vida (niños y jóvenes) la posibilidad de descubrir sus capacidades para los planes de vida comunitarios.
Pronunciamiento de las Autoridades
Durante la apertura, las autoridades tradicionales del Norte del Cauca frescaron a los seres espirituales para guiar y proteger a los participantes. “Que nuestros niños y niñas caminen con fuerza, que sus habilidades florezcan y que los mayores tengamos la sabiduría para acompañarlos”, expresaron, recordando que la práctica de los juegos ancestrales es también un acto de espiritualidad.
El mayor Nasa comentó que estos espacios no son solo competencias físicas, sino encuentros de armonía. “Las semillas de vida son nuestro futuro, y hoy les decimos que los hijos sabios son quienes fortalecen la alegría y la paz de sus comunidades”, afirmó.
El componente político y pedagógico fue resaltado por Aldemar Bolaños, integrante del PEBI-CRIC, quien valoró la masiva participación y la riqueza cultural compartida: “Este espacio es estratégico porque aporta a la formación de nuestras semillas desde lo deportivo y cultural, pero también reafirma la proyección política del Sistema Educativo Indígena Propio, hemos contado con delegaciones de todo el País y cada experiencia fortalece la unidad y el camino hacia la pervivencia”.

Contexto histórico y territorial
Los Juegos Ancestrales nacieron como un mandato comunitario dentro del CRIC, para que la educación propia que se viviera en el territorio, con el tiempo, se han consolidado como un mecanismo de resistencia cultural frente a la homogenización impuesta por modelos externos, reivindicando que el cuerpo, el espíritu y el territorio se forman juntos.
En Munchique los Tigres, un territorio que ha sufrido la violencia del conflicto armado y la presencia de actores ilegales, este encuentro tuvo una muestra desde la vida misma y la alegría donde seguirán floreciendo a pesar de las amenazas en los territorios del Norte del Cauca.
El balance organizativo es positivo, según Bolaños, la proyección a futuro contempla fortalecer los Juegos en cada territorio zonal, de modo que se conviertan en parte integral del proceso pedagógico y cultural, además, se prevé la posibilidad de llevarlos a escenarios urbanos y educativos no indígenas, para visibilizar la riqueza cultural y deportiva de los pueblos originarios y abrir diálogos interculturales.
Los Cuartos Juegos Ancestrales dejaron una huella profunda, la juventud indígena se reafirma como guardianes de la vida y de la alegría, los mayores transmiten su sabiduría y el territorio se llena de espiritualidad y resistencia, en tiempos de incertidumbre, los pueblos indígenas del Cauca recuerdan que la unidad, la autonomía y la educación propia son la mejor defensa frente a las desarmonías.
“Sembramos en nuestros niños la fuerza de la identidad, y en nuestros pueblos la certeza de que la paz se construye desde el juego, la cultura y la Minga de pensamiento y trabajo”, dijo un mayor en su intervención.
Juegos que fortalecen la vida, la juventud indígena se encuentra en Munchique Los Tigres
En el Norte del Cauca los Pueblos Indígenas se reunieron en el marco de los Cuartos Juegos Ancestrales “Por la juventud, la vida, la alegría y la paz del territorio”. Un encuentro del deporte es espacio de formación, pedagogía y reafirmación cultural.

El inicio de la Minga
El sol nuevamente se asoma en el territorio de Munchique los Tigres y ya se escuchan voces que llaman al encuentro; comuneros, jóvenes, niños y mayores llegan desde distintos Pueblos del Cauca y de otros rincones del País; traen consigo mochilas cargadas de comida, instrumentos musicales y la energía de la palabra que acompaña cada paso, aquí se inauguraron los Cuartos Juegos Ancestrales, un evento que desde el inicio anuncia que no se trata de una simple competencia deportiva, sino de un ejercicio de unidad, territorio y autonomía.
La convocatoria responde a una decisión política y pedagógica, ofrecer a la niñez y juventud Indígena un espacio para descubrir sus capacidades físicas y espirituales, fortalecer la identidad y sembrar herramientas de vida, durante cinco días, los Pueblos se reúnen bajo un mismo lema: Por la juventud, la vida, la alegría y la paz del territorio.
Palabras de los mayores
En medio de las competencias, los mayores toman la palabra, sus intervenciones no son discursos formales, sino consejos cargados de espiritualidad para los jóvenes que están participando en las diferentes disciplinas.
Un mayor Nasa afirma:
“Estos juegos son para que nuestras semillas, los niños y jóvenes, caminen con fuerza, que cada habilidad que muestran sea guía para cumplir sus sueños y planes de vida, que los seres espirituales nos cuiden, nos orienten y nos protejan en este camino”.
La autoridad de Munchique del Norte del Cauca, junto con la Consejería Regional y la coordinación del PEBI, recalcan la importancia de garantizar alimentación, hospedaje y seguridad. “Los pequeños son semillas de vida dicen y debemos cuidarlos con responsabilidad para que este encuentro sea un espacio de alegría y aprendizaje”.
Desde Risaralda llega una delegación de 40 jóvenes, acompañada de su mayor tradicional, quien señaló:
“Hoy nos sentimos agradecidos de compartir. Estos juegos fortalecen la cultura de todos los pueblos indígenas de Colombia. No damos cabida a lo malo; fortalecemos lo bueno que nos transmiten nuestros mayores”.
Voces de la juventud y las comunidades invitadas.
El ambiente es de entusiasmo, los jóvenes corren, juegan, se pintan el rostro y ensayan danzas, para muchos, es la primera vez que participan en un evento de esta magnitud, la mezcla de nerviosismo y orgullo se refleja en sus miradas.
Semillas de vida de diferentes categorías de distintos departamentos coinciden en que los Juegos Ancestrales son una escuela en movimiento. “Aquí aprendemos más que deporte dice una joven participante; aprendemos a valorar nuestro territorio y a sentirnos orgullosos de ser indígenas”.
La presencia de delegaciones de pueblos Arahuacos, Awá y otros invitados Nacionales confirma que este evento empieza a trascender lo regional, poco a poco se convierte en un referente Nacional de pedagogía Indígena.
Contexto histórico y político.
Los Juegos Ancestrales nacen de un mandato organizativo del Consejo Regional Indígena del Cauca y se articulan con el Programa de Educación Bilingüe Intercultural, su objetivo no es solo recreativo buscan consolidar un Sistema de Educación Propia que articule deporte, cultura y la espiritualidad, en un territorio golpeado por el conflicto armado y las desarmonías, los Juegos son también una respuesta política, frente a la violencia, los pueblos apuestan por la vida; frente a la imposición cultural, reafirman la identidad; frente al olvido del Estado, fortalecen la autonomía.

Aldemar Bolaños, componente político del PEBI-CRIC.
¿Cuál es el balance de estos Juegos Ancestrales? El balance es positivo, en primer lugar, hubo una convocatoria amplia y una participación significativa, este es un espacio de formación de nuestras semillas, donde a través del deporte y la integración se desarrollan habilidades y dones que sirven para la vida y para el proceso educativo propio.
¿Cómo se articulan los Juegos con el sistema de Educación Propia? Este espacio hace parte del mandato de nuestras autoridades, desde el inicio del PEBI hemos insistido en que la educación no es solo en el aula, sino también en la práctica comunitaria, los Juegos son un escenario estratégico que aporta a la pedagogía, a la política y al fortalecimiento territorial.
¿Qué proyecciones tienen hacia el futuro? La idea es que los Juegos se sigan realizando de manera continua, primero en el ámbito regional y luego en cada territorio, ya hay experiencias en algunas Zonas y Pueblos; lo importante es que se potencie desde la pedagogía y se articule con otros tejidos de formación, además, cada vez más Pueblos y Organizaciones de nivel Nacional muestran interés en participar, lo que indica que se está caminando hacia la nacionalización de esta experiencia.
En medio de la realización de los Juegos las Autoridades Indígenas ratifican su compromiso de continuar con estas iniciativas, el llamado es a que cada zona organice sus propios encuentros, fortaleciendo así el Sistema Educativo Indígena y multiplicando la experiencia.
Los próximos pasos incluyen la evaluación de esta versión y la planificación de la siguiente, con la expectativa de ampliar la participación a más comunidades y, eventualmente, a pueblos no indígenas interesados en aprender desde la interculturalidad.

La voz final es colectiva, se escucha como un eco que viaja entre las montañas y que reafirma el camino trazado hace más de cincuenta años por el CRIC:
“Los Juegos Ancestrales no son un deporte cualquiera, son un mandato de vida, un camino para que nuestras semillas crezcan con identidad, alegría y fuerza, aquí reafirmamos que la paz se construye desde la juventud, que la unidad se fortalece con el juego y que la Autonomía se defiende con el cuerpo, la palabra y el pensamiento, seguiremos caminando en Minga, porque en cada arco, en cada trompo y en cada danza late la resistencia de nuestros pueblos”.
No hay medallas de oro ni récords oficiales, pero sí un triunfo colectivo: la vida misma, sembrada en cada Semilla de vida de los jóvenes que regresan a su territorio con el corazón más fuerte y la convicción de que jugar también es resistir.
Por: Memoria y Patrimonio del Programa de Comunicaciones CRIC.






