En el resguardo indígena de Kokonuko se llevó a cabo el Trekking Kokonuko, una iniciativa del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC , en articulación con la autoridad, la guardia indígena y la comunidad del Resguardo indígena de Kokonuko, que se consolida como un espacio de encuentro entre comunidades, visitantes y procesos organizativos alrededor del turismo indigena.
La jornada contó con una participación de aproximadamente 200 personas, entre visitantes y comuneros del territorio. Alrededor de 170 asistentes provenían de otros lugares del país, como Valle del Cauca, el Eje Cafetero, Bogotá D. C. y del Caquetá, mientras que el resto correspondía a integrantes de la comunidad que acompañaron el recorrido y la logística de la actividad. El trekking se desarrolló en dos escenarios: un recorrido de 17 kilómetros desde el sector de Patugó hasta Salinas y otro de 10 kilómetros, permitiendo la participación de distintos grupos según sus condiciones y tiempos.

Durante el trayecto se compartieron elementos relacionados con la vida comunitaria, los procesos productivos y las formas de organización que sostienen las familias del territorio. En ese sentido, el trekking se convierte en una herramienta para mostrar el trabajo cotidiano en áreas como la agricultura y la ganadería, así como otras prácticas que hacen parte de la economía propia.
Se destacó que este tipo de iniciativas contribuyen a posicionar el turismo indígena como una alternativa que no solo genera ingresos, sino que también fortalece la identidad y el reconocimiento del territorio. La experiencia deja un balance positivo en términos de participación, organización y proyección, lo que motiva a seguir impulsando este tipo de espacios.
Además, se resaltó que el turismo indígena permite visibilizar procesos que muchas veces no son reconocidos en otros escenarios. Mostrar la armonía, la organización interna y el trabajo comunitario que se desarrolla en el territorio hace parte de una apuesta por cambiar percepciones externas y generar un acercamiento más directo entre comunidades y visitantes.

Cada paso recorrido fue una oportunidad para encontrarse, aprender y conectar con el territorio, siempre desde el respeto por los espacios de vida, pilar fundamental del turismo indígena. Desde el equipo de turismo indígena CRIC, el territorio ancestral de Kokonuko, sus autoridades, la guardia indígena, dinamizadores y toda la comunidad, se expresó el agradecimiento a quienes hicieron parte de esta experiencia, reiterando que el territorio sigue abierto para quienes deseen conocerlo desde el respeto y el reconocimiento de sus dinámicas propias.
Asimismo, el resguardo de Kokonuko viene proyectando nuevas iniciativas que complementan la experiencia turística. Entre ellas se encuentra el fortalecimiento de la artesanía, los procesos artísticos y de danza, así como la promoción de la gastronomía propia, especialmente en temporadas como la Semana Santa, donde se busca resaltar los saberes y sabores tradicionales del territorio.
De igual manera, se viene avanzando en la proyección de un espacio de memoria del resguardo, pensado como un lugar donde se puedan compartir los procesos organizativos, la historia y las experiencias que han marcado el camino de la comunidad. Este tipo de apuestas busca consolidar el turismo como un proceso integral que articula cultura, economía y memoria.
Un aspecto relevante es la participación activa de distintos sectores de la comunidad. En estas iniciativas confluyen familias, jóvenes, mujeres, autoridades tradicionales y la guardia indígena, quienes cumplen un papel importante en la organización, el acompañamiento y la orientación de las actividades. Esta articulación refuerza el carácter comunitario del turismo que se viene construyendo en el territorio.

Desde el resguardo se reiteró la invitación a la sociedad en general para que se acerque a conocer estos procesos de manera directa. Se enfatizó en la necesidad de dejar de lado estigmas que históricamente han afectado la percepción sobre los territorios indígenas y, en su lugar, promover el respeto y el reconocimiento de las iniciativas que se desarrollan desde las comunidades.
Asimismo, se resaltó que el turismo puede convertirse en una herramienta para aportar a la construcción de paz y a la reconciliación, en la medida en que permite el encuentro entre diferentes realidades y fomenta el diálogo desde el conocimiento del territorio.
El Trekking Kokonuko se posiciona, así como una experiencia que trasciende lo recreativo, convirtiéndose en una apuesta organizativa que fortalece las economías propias, promueve la participación comunitaria y abre caminos para que más personas conozcan de cerca los procesos que se construyen en el resguardo indígena de Kokonuko.
Desde el equipo de turismo del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) se extendió la invitación a continuar participando en estos espacios de turismo indígena. Se anunció que para los próximos meses se estarán realizando nuevas jornadas de trekking en otros territorios: en mayo, en el territorio de Tacueyó, Zona Norte, y en julio, en el territorio de Rioblanco, Sotará, pueblo Yanacona, como parte del proceso de fortalecimiento del turismo indígena y del intercambio entre comunidades y visitantes.






