El Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, recibió la visita de delegaciones de cinco embajadas, entre ellas Canadá, Bélgica, Suiza y la República Checa, así como la delegada de la UNICEF, en un espacio de diálogo con la Consejería Mayor y el Programa de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos. La visita se dio en el marco del relacionamiento internacional que sostiene la organización, para abordar temas prioritarios como la niñez en contexto de conflicto armado y el reclutamiento forzado.
Las embajadas visitantes hacen parte de los países amigos de la Resolución 1612 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que establece mecanismos de monitoreo y vigilancia para prevenir graves vulneraciones contra niños y niñas en escenarios de conflicto, incluido el reclutamiento forzado. En ese sentido, el encuentro permitió compartir el trabajo que el CRIC viene desarrollando desde hace años en temas como prevención, protección y atención a esta problemática, a partir de las realidades territoriales del departamento del Cauca.

Durante este espacio, el Programa de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos expuso los resultados de su labor organizativa, así como los retos que enfrenta el movimiento indígena ante el aumento del reclutamiento forzado en los territorios. De acuerdo con los informes y el monitoreo comunitario, el Cauca registró su cuarto año consecutivo con cifras ascendentes en cuanto a reclutamiento forzado, y en 2025, por primera vez, el número de niñas reclutadas supera al de niños. Esta situación evidencia un fenómeno social grave, donde las niñas están siendo utilizadas no solo como parte del conflicto armado, sino también en dinámicas asociadas a la explotación económica y la trata de personas.
Las zonas como el Norte del Cauca, Sath Tama Kiwe, Tierradentro y U’h Wala Vxiç fueron identificadas con mayor afectación territorial. A partir del seguimiento realizado por la organización en otros departamentos del país, se ha documentado la presencia de niños y niñas del Cauca, lo que confirma que el departamento se ha convertido en un escenario de “exportación” de niñez hacia la guerra.

En este contexto, el CRIC reiteró su llamado al Estado colombiano para fortalecer de manera real y efectiva los mecanismos de prevención y atención, superando las barreras burocráticas que limitan la protección de la niñez. Desde la organización se insiste en que la respuesta institucional debe estar a la altura de la gravedad del fenómeno del reclutamiento forzado y se insiste en reconocer el papel de las estructuras comunitarias que hoy sostienen gran parte de las acciones de cuidado y protección.
Para las delegaciones internacionales, la visita permitió constatar, en primer lugar, la existencia de una organización indígena que ha tomado una decisión de proteger a la niñez y que desarrolla acciones concretas de atención, prevención y acompañamiento, con el respaldo de la Guardia Indígena y las autoridades indígenas en los territorios.
En segundo lugar, se evidenció que los esfuerzos de cooperación internacional acumulados durante años han generado resultados, incluso en medio de condiciones adversas y sin las garantías suficientes. Finalmente, se resaltó que estas realidades exigen mantener y fortalecer la articulación y la comunicación entre la organización indígena y la comunidad internacional, con un objetivo común: sacar a los niños y las niñas de la guerra.
Desde el CRIC se reafirma que la defensa de la vida, la niñez y el territorio no es solo una consigna, sino una práctica cotidiana que se sostiene desde lo comunitario, con recursos limitados, pero con una decisión colectiva de proteger el futuro de los pueblos indígenas del Cauca.
Por: comunicaciones CRIC






