Las 138 autoridades indígenas que conforman el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), reunidas en Junta Directiva de Autoridades Indígenas el 20 de enero de 2026, declararon la hora cero de movilización en el marco de una Minga Humanitaria en Salud, Social y Política, como una decisión colectiva y organizada frente a la grave emergencia humanitaria que atraviesan los pueblos indígenas del Cauca, particularmente en lo relacionado con el derecho fundamental a la salud, y ante los reiterados incumplimientos por parte del Estado colombiano a los acuerdos pactados con el movimiento indígena, entre ellos los establecidos en el Decreto 1811 de 2017. Esta determinación se adopta luego de agotar, durante los últimos años y de manera reiterada desde 2024, diversos escenarios de diálogo, concertación y seguimiento con entidades del Gobierno Nacional, sin que hasta la fecha existan respuestas estructurales ni soluciones efectivas que permitan superar la crisis que hoy pone en riesgo la vida de miles de comuneros y comuneras en los territorios.

La situación de la salud en el departamento del Cauca ha alcanzado un nivel crítico. En los territorios indígenas se evidencia el cierre de servicios, la interrupción de tratamientos, la falta de atención oportuna, la desfinanciación del sistema, las barreras administrativas impuestas por las EPS y la ausencia de decisiones claras por parte de las entidades responsables. Esta crisis no es nueva ni coyuntural, sino que responde a un modelo de salud impuesto por la Ley 100 que, durante décadas, ha privilegiado la intermediación financiera sobre la atención integral, y que hoy demuestra su incapacidad para garantizar el derecho a la salud, no solo a los pueblos indígenas, sino al conjunto del pueblo colombiano. Si bien esta situación no se origina en el actual gobierno, el Estado colombiano, hoy representado por el Gobierno Nacional, tiene la responsabilidad constitucional, política y administrativa de garantizar este derecho y de adoptar medidas urgentes que permitan atender la emergencia humanitaria que se vive en los territorios.

Ante este panorama, el Consejo Regional Indígena del Cauca exige la presencia directa del Presidente de la República de Colombia, como máxima autoridad del Estado, así como del Ministro de Salud y Protección Social, el Ministro de Hacienda y Crédito Público, el Ministro del Interior, el Director de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) y el Superintendente Nacional de Salud, todos con plena capacidad de decisión para resolver de fondo la emergencia en salud que afecta a los pueblos indígenas del Cauca. El CRIC reitera que no se aceptará interlocución con viceministros u otros delegados, dado que estos espacios ya han sido agotados y han derivado únicamente en procesos dilatorios, compromisos incumplidos y ausencia de decisiones estructurales que respondan a la gravedad de la situación.

De igual manera, en el marco de esta Minga Humanitaria, el movimiento indígena exige la presencia del Ministro de Educación, del Gobernador del departamento del Cauca y de la Secretaría de Educación Departamental, para dar cumplimiento inmediato al nombramiento de los 114 dinamizadores faltantes, así como de los docentes y del personal administrativo requeridos por las comunidades, pese a la existencia de recursos asignados por parte del Gobierno Nacional. Asimismo, se exige la presencia del Ministro de Vivienda para destrabar y ejecutar de manera efectiva los compromisos relacionados con vivienda nueva y mejoramientos de vivienda, los cuales a la fecha permanecen estancados por falta de voluntad política y adecuaciones institucionales, a pesar de que las comunidades continúan habitando en condiciones que vulneran su derecho a una vivienda digna. De igual forma, se exige la presencia de la Ministra de Agricultura para avanzar de manera concreta en los compromisos relacionados con la compra, formalización, ampliación y saneamiento de tierras; la adquisición de predios de la Sociedad de Activos Especiales (SAE); la reforma agraria; y la implementación real de proyectos productivos que permitan garantizar condiciones de vida digna y sostenibilidad económica en los territorios indígenas.

La Minga Humanitaria en Salud, Social y Política se levanta como una acción legítima de movilización y exigencia colectiva frente a un sistema que ha demostrado su incapacidad para garantizar derechos. El CRIC enfatiza que esta movilización no se orienta contra un gobierno en particular, sino contra un modelo estructural que ha profundizado las desigualdades y la exclusión histórica de los pueblos indígenas. No obstante, el movimiento indígena exige al Gobierno Nacional que asuma su responsabilidad como Estado y cumpla los compromisos adquiridos sin dilaciones ni evasivas, y que adopte decisiones políticas de fondo que permitan superar la crisis actual.

En este contexto, el CRIC reafirma su apuesta política por el fortalecimiento y la implementación real del Sistema Indígena de Salud Propio e Intercultural (SISPI), como una alternativa construida desde las comunidades, las autoridades tradicionales, los mayores y los sabedores, basada en la autonomía, el gobierno propio y los principios de integralidad, prevención y cuidado de la vida. La Minga también busca destrabar los obstáculos normativos, financieros y administrativos que hoy limitan la operatividad plena del SISPI, y avanzar de manera efectiva en el tránsito hacia un modelo propio de atención en salud que responda a las realidades territoriales y culturales de los pueblos indígenas del Cauca, superando las limitaciones impuestas por el Sistema General de Seguridad Social en Salud.

Además de la emergencia en salud, esta movilización responde a otros incumplimientos que afectan de manera directa a las comunidades indígenas del Cauca. Entre ellos se encuentran el retraso en el nombramiento de docentes, dinamizadores y personal administrativo, pese a la existencia de recursos asignados; el estancamiento en la ejecución de más de 500 viviendas nuevas y más de 200 mejoramientos ya acordados; y el incumplimiento de los compromisos relacionados con la entrega, ampliación y saneamiento de tierras necesarias para la vida, la producción y la pervivencia de los pueblos indígenas. Estos incumplimientos evidencian la falta de articulación institucional y de voluntad política para materializar los acuerdos suscritos con el movimiento indígena.

En este marco, el Consejo Regional Indígena del Cauca convoca a todas las autoridades indígenas, comunidades, estructuras propias de gobierno, programas de salud locales y zonales, organizaciones de base y pueblos indígenas del departamento del Cauca a concentrarse, a partir del 26 de enero de 2026, en el Territorio de Diálogo, Convivencia y Concertación del resguardo indígena de Kwet Kina, vereda El Pital, municipio de Caldono. Desde este territorio histórico de interlocución y movilización, el movimiento indígena del Cauca exigirá soluciones inmediatas, decisiones políticas de fondo y el cumplimiento integral de los acuerdos pactados, en defensa del derecho a la salud, la vida digna, la autonomía y los derechos colectivos de los pueblos indígenas, reafirmando la Minga como una herramienta legítima de lucha, organización y exigencia frente al Estado colombiano.

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