PRONUNCIAMIENTO POLÍTICO JÓVENES
El conflicto armado en Colombia y sobre todo en el Cauca, nos ha dejado profundas heridas y desarmonías en nuestros territorios. Hoy en día vemos cómo se ha agudizado la violencia por parte de grupos armados que se lucran del narcotráfico y la expansión de los cultivos de uso ilícito, imponiendo dinámicas de destrucción y control sobre los territorios que nos pertenecen como pueblos originarios.
Estas dinámicas no son ajenas a muchos de nuestros jóvenes, que ante la falta de oportunidades ven en el mal llamado «negocio de las drogas» una salida a sus necesidades. La guerra, sus estrategias de reclutamiento y el narcotráfico, nos arrebatan a diario a nuestros compañeros.
Como pueblos indígenas, hemos resistido a esta guerra injusta impuesta por el Estado y los grupos armados ilegales que invaden a nuestras comunidades. Como jóvenes, le apostamos a la paz en Colombia, a preservar nuestra cultura y tradiciones dentro de nuestras comunidades.
La primera copa de fútbol juvenil, es precisamente una apuesta que reafirma que el deporte, la educación y la cultura deben ser el motor que impulsen a nuestras comunidades, siempre guiados por la unidad, la armonía y la solidaridad.
El día de hoy, después de llevar acabo la final del campeonato entre la Zona Norte y Juan Tama, podemos decir que el deporte es una estrategia exitosa que nos une como pueblos, que nos motiva a reflexionar sobre nuestras capacidades, desarmonías y necesidades. Aquí no solo se jugó una final de un campeonato, sino que se contruyó una apuesta política como jóvenes para hacerle frente a la violencia y dar un aire de esperanza a la juventud.
Agradecemos a las comunidades y sobretodo a la juventud que nos apoyaron y participaron con convicción, entrega y compromiso en cada encuentro.
Como jóvenes, hacemos el llamado al Estado Colombiano para que asuma la responsabilidad de frenar la guerra y el exterminio físico y cultural de nuestros pueblos. A nuestras autoridades, les convocamos a que se tomen acciones que reflejen realmente el compromiso con la juventud. Por nuestra parte, nos comprometemos a seguir trabajando y creando estrategias que nos ayuden a superar las desarmonías que tanto daño nos han causado.
El trabajo colectivo y la unidad, nos permitirán seguir el camino que nuestros mayores nos encomendaron y construir el buen vivir que tanto soñamos como pueblos.
CUENTEN CON NOSOTROS PARA LA PAZ, NUNCA PARA LA GUERRA







