El territorio de Ambalo, Zona Oriente del departamento del Cauca, fue el lugar en donde se llevó a cabo la junta directiva en el marco de los 51 años del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC, en este importante encuentro se dieron cita las diferentes autoridades indígenas que hacen parte de la organización, llegaron desde los distintos rincones del territorio, no solo para hacer memoria, sino también para proyectar el camino que nos llevara a los 100 años de proceso político.
Cumplir 51 años, refleja con dignidad y rebeldía la constancia con la que cada pueblo continúa caminando los principios de unidad, con los que, a su vez, se hace una mirada desde adentro, no solo para reconocer la fuerza y convicción de nuestro proceso, sino para analizar todas aquellas desarmonías que parecen debilitar la lucha.
“Pese a esos 51 años organizativos y toda la construcción que hay alrededor, se encuentran vacíos en los territorios y en la política organizativa, es decir, existen nuevas realidades en nuestras comunidades, en las nuevas generaciones de jóvenes, niños y mayores, en nuestra estructuración como organización, en las economías, en las formas de entender la salud y educación en el territorio. Nuevas realidades que de alguna forma implican encaminar la ruta política que como organización tenemos” Edwin Capaz.
La formación política en los diferentes procesos y territorios es uno de los caminos a seguir, para así, seguir posicionando el ejercicio de control territorial que se da desde la Minga hacia adentro, ya que en lo que se viene caminando nos encontramos con territorios afectados por la minería, el narcotráfico, los grupos armados, entre otras afectaciones, en las hay participación de algunos comuneros y comuneras indígenas, que se desorientan en el camino por ponerle precio al territorio.
En este andar es muy importante el continuar reconociendo el trabajo en minga que realiza la guardia indígena, no solo en el proceso operativo, sino en el proceso político como escuela de formación dentro de los distintos territorios ya que como ellos lo manifiestan “sin guardia indígena no hay autoridad, no hay territorio”. Es claro que muchas veces desde el discurso se dice que guardia indígena somos todos, pero en la práctica no es así, por ello el compromiso para defender el territorio empieza por retomar la palabra de quienes defienden la vida y caminar con ella, haciendo escuela en las comunidades.
Tal como lo manifestó, Janer Quina, coordinador Regional de la guardia indigena “Como guardias tenemos claro nuestro ejercicio de seguir haciendo un posicionamiento claro de orientar a la comunidad, nosotros somos pueblos milenarios y acá los que están sobrando son los que están desarmonizando y están utilizando nuestro territorio. Nosotros somos quienes estamos al frente junto con las autoridades y desde allí somos ese pilar fundamental de la organización”
La mujer es parte importante de este proceso y más en una proyección de unidad y de gobierno propio que se quiere como organización, el reconocer la lucha que se ha dado en los distintos espacios, el avanzar con ellas, entendiendo que al igual que nuestro territorio, han sido violentadas y por eso esta lucha tiene que caminar, reconociendo y rechazando esas formas de violencia que desarmonizan la familia y el territorio.
“Hay la necesidad de hacer esa minga hacia dentro, hay que evaluarnos y autoevaluarnos, hay que reconocer que hemos tenido dificultades y si no nos encaminamos a buscar una solución, seguiremos fraccionados. En el marco de la unidad, uno de los principios de nuestra organización, hay que buscar la solución desde la familia, desde los jóvenes y desde las mujeres en los diferentes espacios” Carmen Jembuel, Consejera mayor del CRIC.
El camino digno de estos 51 años se debe reorientar teniendo en cuenta esas realidades, esas luchas que nos juntan en una sola acción para así, liberar la vida de los pueblos y todos los seres que habitamos este territorio.
Por, Comunicaciones CRIC.







