El Norte del Cauca desde hace muchos años ha sido un territorio geo-estratégico donde los grupos armados se disputan el territorio para implantar su política guerrerista entre los grupos étnicos que habitamos en estas tierras fértiles y de grandes riquezas naturales como el agua, la biodiversidad y los diferentes metales que se encuentran en el sub suelo.
Ante las múltiples batallas realizadas por las guerrillas y las fuerzas militares del establecimiento, las comunidades indígenas que habitamos aquí hemos logrado resistir al sometimiento armado e ideológico. Gracias a la conciencia de las comunidades que han optado por caminar el Plan de Vida con el ánimo de defender los territorios ancestrales, espacio donde se tejen los pensamientos colectivos.









