Ante la opresión, se levanta la voz, pueblo colombiano

Resistencia a la represión

Cómo organización y pueblos indígenas del Consejo regional Indígena del Cauca CRIC, ha sufrido el poder represivo a lo largo de la historia por el poder ejecutivo legislativo, judicial con el auspicio militar, esa política de exterminio fisico y cultural, la cual nos ha dado la suficiente fuerza de lucha, resistencia y movilización, que hoy vemos que no somos los únicos que día a día se suman sin mirar condiciones como lo notamos de los diferentes estratos sociales del País. Somos una sola voz del pueblo colombiano, rechazando las políticas de muerte que afectan a las comunidades y a la sociedad en general. Por eso es el momento de levantar un precedente, ya no se tiene miedo a las acciones estratégicas que pretender apagar la voz de los que promueven y luchan por un nuevo país.

La movilización

Queda como un precedente de las últimas décadas que el paro nacional 21N se movilizaron sectores sociales, populares, trabajadores, artistas, trasportadores, estudiantes, pensionados, docentes y sociedad en general, a lo largo y ancho del territorio colombiano, auto convocados desde diferentes ciudades pueblos y veredas del país, marcando la historia y anunciando el acumulado de un modelo capitalista que no funciona y que es implementado por el Presidente Iván Duque y sus aliados de la muerte. Es hora de atender su propia casa y no estar pendiente de la casa del vecino.

El caminar

Los pueblos indígenas pertenecientes al Consejo Regional Indígena del Cauca- CRIC nos movilizamos con determinación desde el sector conocido como El Descanso un parte y la otra desde Mondomo hacia la zona de concentración masiva que tuvo lugar en El Pital- Caldono, con el objetivo de alzar la voz frente a los últimos acontecimientos de genocidio con nuestros pueblos indígenas que se vienen presentando en nuestros territorios.

Por la defensa de la vida y el territorio el CRIC rechaza rotundamente el genocidio de los pueblos indígenas y las políticas de muerte establecidas por el estado colombiano, que violan y atentan contra los derechos que como pueblos originarios, hemos logrado a través de la lucha y resistencia durante décadas.

El rechazo

El Consejo Regional Indígena del Cauca, -CRIC- Rechaza contundentemente los actos de barbarie ocurridos en la ciudad de Santander de Quilichao, efectuados por los grupos armados, que actúan en contra de la paz y la movilización social; así mismo rechazamos las actuaciones desmedidas y casi criminales de la fuerza pública contra la protesta social, de igual forma condenamos los actos vandálicos que intentan desprestigiar la libre protesta social, acciones estas con el fin de criminalizar el levantamiento del pueblo que alzo la voz contra las políticas de muerte establecidas en Colombia, por el FMI, Banco Mundial y todos los aliados, estos hechos, en contra de los estudiantes, hombres y mujeres, es un acto de cobardía y de miedo de un Estado inmerso en la corrupción, solo con el firme propósito de deslegitimar el carácter político y organizado del caminar de colombianos y colombianas, al ritmo de las cacerolas y antorchas para alumbrar el camino perdido del actual Gobierno.

Pánico infundado

Un pánico creado para generar miedo, que los medios de comunicación le han dado el máximo valor, indujeron actos de desorden, vandalismo y delincuencia posteriores a cada día de movilización, con el fin de No mostrar los ríos de millones de colombianos y colombianas inconformes que exigen justicia, que exigimos derechos, que exigimos el respeto a la vida, al territorio y a la Paz. El fin es deslegitimar, crear una necesidad de rechazo al paro 21N y crear una necesidad de seguridad, para luego imponer sus fuerzas militares y justificar su represión contra el pueblo que camina, por la reivindicación de sus derechos, en un país que estaba sumido en tranquilidad, que ha levando su voz en contra de aquellos que imponen sus criterios en favor particular en contravía de todo un colectivo de País.

Hoy la movilización social continua con antorchas y «rumba al paro» es alegre, creativo y pacífico«, es el sentir del pueblo colombiano, cada estrategia de colombianos y colombianas, buscan que las voces de protesta sigan manifestándose de manera pacífica, en cada uno de los rincones del País, hasta que no se apague el sol.

El Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC, ante esta situación de abuso de autoridad de las fuerzas militares del Estado, en contra de la movilización social, llama a las 126 autoridades indígenas y los diez pueblos como los Nasas, Misak, Kokonuko, Yanacona, Siapidara, Kamsa, Tototorez, Quizgüeño, Ambalueño y Polindara,, que hacen parte de nuestra organización, a estar alerta ante esta situación, a denunciar estos atropellos, que alteran el libre ejercicio del pueblo colombiano.

Cuenten con nosotros para la Paz, nunca para la guerra.

CONSEJO REGIONAL INDÍGENA DEL CAUCA CRIC

Noviembre 23 del 2019

La oralidad, el medio de conocer quiénes somos

Mayores que han caminado el proceso político organizativo de la organización desde sus comienzos (El Pital marzo de 2019) Foto: Archivo CRIC

Para los pueblos indígenas la lengua es el corazón y la razón del pensamiento propio y a través de ella se logra tipificar experiencias que toman significado en el territorio, de allí la importancia de la tradición oral, de la que hacen parte tanto lo mistico como la palabra, puesto que son elementos esenciales en la realidad de las comunidades indígenas.

Podemos decir que la oralidad es vital para los pueblos indígenas, porque es la forma en como difunden el saber de nuestro entorno territorial y cultural, y esta forma de trasmisión ancestral, está amenazado ante las leyes de cada país, donde predomina la implementación de un régimen colonial y nacionalista, donde no hay cabida a la diversidad de pensamiento.

Con relación al pensamiento, la connotación para los pueblos indígenas es el relacionamiento con el entorno desde una mirada de equilibrio natural, para la cultura occidental el pensar distintito a ellos es sinónimo de debilidad o peligro, para lo cual se ha realizado un avasallamiento cultural en todos los ámbitos sociales, que lleva a la imposición del idioma del invasor, como idioma predominante, conllevado a ignorar o exterminar la  diversidad lingüística de los pueblos y la justificación del exterminación físico con el fin de posicionar un pensamiento hegemónico.

Como se ha venido diciendo la tradición oral es el mecanismo con el que cuentan los pueblos indígenas para comercializar, atesorar y fortalecer sus saberes, la oralidad debe ser la defensa frente a la estrategia de exterminio que lentamente va borrando de la faz de la tierra miles de formas de ver el mundo, llevando a nuestros cuerpos a un folklorismo cultural que desgarra el corazón y el pensamiento de cada pueblo, así definida es la base de la representación de la realidad cultural de los pueblos indígenas.

Para el caso de los pueblos indígenas la oralidad es un arte, trasmitido de generación en generación con la que se impregnan los saberes y conocimientos de un pueblo. Es una estrategia de resistencia que ha permitido llevar mensajes a los distintos rincones de la madre tierra, para organizarse en la lucha que defiende la vida y el territorio, desde una posición política que se conecta con los sentires y necesidades de otros pueblos.

La oralidad es una estrategia política, representativa de un pueblo en resistencia, que pese a los múltiples intentos por desaparecerla, todavía se mantiene dentro del territorio y va echando raíz, para así, fortalecer nuestras identidades de pueblos milenarios.