En el Territorio Ancestral del Pueblo Polindara, Zona Oriente del Cauca, se escuchó una voz que no habla solo por los Pueblos Indígenas, sino por una nación que busca reencontrarse con la vida: el mayor Givanni Yule, director de la Unidad de Restitución de Tierras, la ponencia, más que un discurso político, fue una declaración de conciencia en minga sobre la defensa del territorio, la soberanía y la vida como principios innegociables de la humanidad.
Yule NO habló desde el escritorio de la burocracia, sino desde la Minga de los caminos y la palabra, denunció con firmeza el genocidio físico y cultural que padecen los Pueblos Indígenas del Cauca, según sus propias palabras a lo que ocurre en Gaza, recordando que la violencia tiene el mismo rostro donde quiera que se imponga el poder por sobre la vida, no se trató de un discurso ideológico, sino de una radiografía del alma de los pueblos que resisten con dignidad a la guerra, al despojo y a la indiferencia institucional.
El planteamiento sobre la Guardia Indígena como fuerza milinaria de paz reconfigura el concepto mismo de seguridad nacional: no desde las armas, sino desde la palabra, el consenso y la reconciliación territorial, la propuesta de una “fuerza sin fusiles”, basado en la autoridad moral, espiritual y comunitaria, constituye un desafío a los modelos clásicos del poder, en un país acostumbrado a ver la paz como firma o decreto, mayor Yule recuerda que la paz es verbo, es acto en minga, es territorio tejido desde el equilibrio y la armonía.
Pero también hay política en la palabra, el mayor recordó que Colombia atraviesa un momento histórico donde la democracia se juega entre la dignidad y la manipulación, cuestionó el control mediático de las élites que han gobernado con la mentira y llamó a fortalecer la institucionalidad que surge desde abajo, desde las bases o comunidades, desde las raíces del poder popular.
Su metáfora se vuelve símbolo de la restitución integral: no solo de tierras, sino de memoria, cultura, lenguas y espiritualidades. “Restituir la memoria es restituir la vida”, dijo en medio del evento, recordando que sin territorio no hay identidad, y sin identidad no hay nación.
Por: Programa de Comunicaciones CRIC






