Avance hacia la Política Indígena Propia Frente a la presencia de economías ilícitas

Política Indígena Propia Frente a la presencia de economías ilícitas en los territorios originarios y la “Política Nacional de Drogas” de acuerdo a la operatividad de la ATEA

En el marco de la Junta Directiva Ampliada del Consejo Regional Indígena del Cauca, autoridades tradicionales, consejeros, sabedores, los sistemas y delegaciones territoriales se reunieron para debatir y reflexionar sobre los impactos, vacíos y retos que plantea la denominada “Política Nacional de Drogas – Sembrando vida, desterrando el narcotráfico”. La Junta, liderada por la Consejería Mayor, permitió consolidar un espacio de análisis político y espiritual que reafirma la autonomía de los pueblos indígenas frente a políticas estatales impuestas sin consulta previa real y efectiva.

Debate

La Consejería Mayor del CRIC presentó una síntesis sobre el estado actual del proceso de diálogo con comunidades cultivadoras y no cultivadoras de plantas de uso ilícito; existen familias que cultivan cannabis y cultivan hoja de coca, ante esta realidad, la Consejería dijo que no puede desconocer ni estigmatizar a quienes cultivan; por el contrario debe escuchar, dialogar y construir alternativas conjuntas desde el derecho propio. Durante las últimas semanas se adelantaron reuniones con cultivadores en Morales, el norte del Cauca y otros territorios, con participación de más de 300 personas, abriendo escenarios de consulta directa, la Consejería puntualizó que la participación aún es baja y que se debe fortalecer la convocatoria y el acompañamiento político para garantizar la voz de las bases en la formulación de la propuesta indígena.

Principales reflexiones y denuncias

Exclusión en la formulación estatal: Las autoridades coincidieron en que la “Política Nacional de Drogas” fue construida desde el nivel central sin participación efectiva de los pueblos, la consulta previa fue reducida a una socialización simbólica vulnerando el derecho fundamental a la participación y la autonomía territorial.

Consulta simbólica y tiempos insuficientes: El proceso duró apenas 5 meses con metodologías impuestas y sin recursos logísticos que permitieran una participación representativa. “Nos dicen que nos consultan, pero la política ya viene hecha desde Bogotá”, dijo un mayor.

Falta de articulación institucional: La consejería advirtió que los sistemas del CRIC deben trabajar de forma articulada para atender los impactos derivados del narcotráfico y las políticas de erradicación. “No podemos seguir haciendo talleres sin transformar la realidad; los recursos deben invertirse en la comunidad”.

Dependencia internacional y doble discurso: Se destacó la necesidad de interlocutar con gobiernos y organismos internacionales particularmente Estados Unidos y la Unión Europea que condicionan la política antidrogas, el consejero insistió en que el diálogo debe surgir desde las comunidades, no desde oficinas gubernamentales que reproducen lógicas de control externo.

Ejes de construcción de la Política Indígena Propia

Durante la junta se ratificaron tres pilares de análisis que guían la propuesta del movimiento indígena:

Gobierno Propio

Cualquier acción estatal sobre economías ilícitas debe detenerse hasta que las autoridades tradicionales definan su abordaje desde el Derecho Mayor, la hoja de coca fue reafirmada como patrimonio cultural, espiritual y medicinal, no como sustancia criminal; se denunció que multinacionales extranjeras adelantan investigaciones con hoja de coca sin consulta previa, apropiándose del conocimiento ancestral.

Espiritualidad y Cosmovisión

“La coca no es el problema; el problema es el uso que se hace de ella”, dijeron los mayores; se propuso fortalecer la medicina tradicional, los rituales de armonización y el ejercicio espiritual como estrategias para sanar las desarmonías derivadas del narcotráfico.

Territorio y Territorialidad

Las comunidades denunciaron la degradación ambiental producto de la expansión de cultivos ilícitos, la deforestación y la minería ilegal, se exigió respeto al Capítulo Étnico de los Acuerdos de Paz de 2016 y apoyo a iniciativas de transformación de cultivos hacia productos medicinales, alimenticios y textiles.

Crítica estructural al documento estatal

El documento “Sembrando vida, desterrando el narcotráfico” se estructura en tres ejes Oxígeno, Asfixia y Tejedores, pero carece de enfoque diferencial etnico:

  • Oxígeno: plantea sustitución económica sin reconocer la autonomía territorial ni la dimensión espiritual.
  • Asfixia: busca cortar flujos financieros del narcotráfico, pero puede terminar afectando a pequeños cultivadores.
  • Tejedores: intenta cambiar la narrativa sobre la coca, sin incorporar la visión ancestral ni garantizar participación comunitaria.

Las autoridades tradicionales redondean que esta política reproduce la militarización, el control territorial y la zonificación impuesta, desconociendo la diversidad cultural, etnica y los procesos territoriales.

Propuestas concretas CRIC

  1. Reconocimiento legal y cultural de la hoja de coca como patrimonio colectivo, bajo mandato del Sistema ATEA.
  2. Construcción de una Política Indígena Propia para atender los cilos que configuran ls economías ilícitas y el manejo de plantas utilizadas para fines ilícito, articulada a los Planes de Vida y la Ley de Origen, derecho mayor y derecho propio de los 11 pueblos CRIC
  3. Participación de los sistemas del CRIC en el diseño e implementación de estrategias.
  4. Apoyo estatal real a economías propias: café, cacao, plantas medicinales, aromáticas, condimentaras, textiles, turismo comunitario.
  5. Fortalecimiento de la Guardia Indígena como garante del control territorial.
  6. Justicia restaurativa con enfoque cultural, basada en la armonización espiritual.
  7. Diplomacia indígena internacional, para posicionar ante los países durante la realización de la COP 30 y en la operativización del articulo 8J.

Demandas y llamado

Las comunidades pidieron dejar de ser estigmatizadas por tener cultivos ilícitos:

“No lo hacemos por ambición, sino por necesidad; si el Estado nos diera alternativas reales, no dependeríamos de eso para sobrevivir.”

Se instó al Gobierno a invertir en infraestructura, educación, salud y mercados justos para la producción comunitaria. La pobreza y el abandono estatal son los verdaderos motores del problema.

Perspectivas

El CRIC reafirma que no existen soluciones impuestas desde afuera: la salida debe construirse desde el territorio, con diálogo, participación y respeto a la autonomía, la consejería mayor recordó que “oxígeno son las posibilidades, asfixia es la presión que sentimos y los tejedores son quienes mantienen viva la red de la resistencia”. El movimiento indígena avanza hacia la formulación de la Política Indígena Propia Frente a la presencia de economías ilícitas en los territorios originarios de acuerdo con la operatividad de la ATEA, como ejercicio de soberanía, armonía y defensa de la vida.

“El gobierno tiene una política de drogas; los pueblos indígenas tenemos derecho a nuestra política de vida.”

Por: Programa de Comunicaciones del CRIC

Fogones Lingüísticos, el Pueblo Totoroez en defensa viva del idioma Namtrik

El proceso comunitario fortalece la identidad cultural desde las veredas y busca que niños, jóvenes y mayores vuelvan a hablar la lengua propia.

El pueblo indígena Totoroez avanza en la construcción de “Fogones Lingüísticos”, una estrategia de revitalización del idioma Namtrik que se desarrolla en las veredas Gabriel López, Puente Tierra, Las Vueltas y La Peña, el proceso se inició en años anteriores y continúa este año con el propósito de mantener vivo el idioma ancestral, sensibilizar a las familias y dar a los jóvenes herramientas para fortalecer la identidad cultural.

La voz de la autoridad.

Desde la orientación de los mayores, la comunidad ha señalado que los fogones no son solo espacios de aprendizaje, sino también de espiritualidad, organización y memoria. “El idioma es parte de la vida, de nuestra cosmovisión y de la conexión con el territorio, por eso los Fogones Lingüísticos nacen como respuesta al riesgo de perder el Namtrik y como un compromiso de recuperarlo con la fuerza de los niños y los abuelos”, expresó una autoridad del cabildo Totoró.

Comunidad que se organiza y resiste.

La iniciativa ha encontrado respaldo en familias y jóvenes que, aunque reconocen la pérdida de interés en el idioma, hoy se suman al proceso con esperanza, las actividades combinan oralidad, cantos, juegos, relatos de los mayores y encuentros colectivos, en los que se recuerda que la lengua no es solo comunicación, sino una forma de vivir la interculturalidad, cuidar el territorio y mantener la unidad comunitaria.

Memoria histórica y territorio.

El Namtrik ha sido históricamente perseguido y desplazado por la imposición de la lengua castellana y la educación occidental, sin embargo, los pueblos indígenas del Cauca hemos defendido con dignidad las prácticas culturales, en Totoró, la estrategia diferencia dos caminos: el mantenimiento de la lengua en niños de 0 a 6 años, para que crezcan escuchando y hablando Namtrik en su vida cotidiana; y la revitalización desde los 6 años en adelante, donde jóvenes y adultos pueden reaprender y fortalecer su uso en la vida comunitaria.

Lo que viene.

Los fogones buscan trascender más allá de la lengua, fortaleciendo también la formación política y organizativa de los jóvenes, el propósito es que las nuevas generaciones se apropien de la palabra, comprendan su historia y proyecten un liderazgo que defienda la autonomía y la cultura frente a la homogenización que trae el mundo occidental.

Entrevista a Yudi Ulcué, orientadora del proceso lingüístico en Totoró

Pregunta: ¿Por qué son importantes los Fogones Lingüísticos para el pueblo Totoroez?
Respuesta: Porque allí se mantiene la vida, la memoria y la palabra. El fogón es fuego, es encuentro, y es también el espacio donde los niños escuchan el Namtrik de sus abuelos, sin eso, nuestra identidad se debilita.

Pregunta: ¿Qué retos han encontrado en este proceso?
Respuesta: Los jóvenes a veces sienten vergüenza de hablar el idioma, piensan que solo sirve el castellano, pero cuando se sientan en el fogón, escuchan historias y cantos, se dan cuenta que hablar Namtrik es hablar con la Madre Tierra.

Pregunta: ¿Qué esperan lograr a futuro?
Respuesta: Queremos que el idioma ya no sea solo de revitalización, sino de mantenimiento, que cada niño y cada familia lo tenga en la casa, en el campo, en la escuela, en las asambleas. Esa es la visión.

Llamado a las organizaciones e instituciones.

Desde el pueblo Totoroez solicitamos al PEBI CRIC y a las instituciones educativas un compromiso serio con la revitalización del Namtrik, invitamos con responsabilidad a que se generen políticas y recursos para la enseñanza de las lenguas indígenas, reconociendo que son patrimonio cultural y espiritual de Colombia, la pérdida de una lengua es la pérdida de un mundo.

En Minga Palabrandamos.

Los Fogones Lingüísticos son más que un método pedagógico: son la reafirmación de que la vida, la paz, la autonomía y el territorio se sostienen en la palabra, como pueblo Totoroez seguiremos caminando con fuerza en este proceso, convencidos de que el idioma propio es semilla de resistencia y esperanza.

“Defender el idioma es defender la vida.”

Programa de comunicación y Cultura pueblo Totoroez.