Junta directiva evalúa y proyecta el camino organizativo

Con la participación de las distintas autoridades indígenas, se llevó a cabo la Junta directiva del Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, en las instalaciones de la Universidad Autónoma Intercultural Indígena, UAIIN.

Según Carmen Gembuel, consejera mayor de la organización, el balance fue positivo ya que contó con la participación de la misma comunidad y delegados de las diferentes zonas.

La líder indígena resaltó la proyección del próximo cuatrenio en el marco del Decreto 1811 «pero también apostándole a la creación de la política indígena en los diferentes sistemas que hemos venido caminando como organización», añadió.

De acuerdo con Gembuel, el panorama para los próximos años es alentador ya que se va a contar con un gobierno alternativo «el cual nos vemos identificados en muchos aspectos», agregó.

Los puntos que se han podido avanzar son en el Sistema Indígena de Salud Propio y el sistema educativo; mientras que se ha quedado corto el tema de la tierra, «en este ejercicio hemos visto que no hay un avance notorio, porque los territorios requieren de tierras para poder desarrollar sus proyectos económicos».

La consejera anunció que otros temas que preocupan a la organización son la violencia contra las mujeres, el reclutamiento de jóvenes y las economías ilícitas, «por eso se insiste en avanzar en el Proceso de paz».

De esta manera concluye la Junta directiva que inició desde el pasado 28 de junio.

Por: Programa de Comunicaciones-CRIC

Nuevo atentado contra la vida y la labor humanitaria de nuestros equipos

Comunicado a la opinión pública

Consejo Regional Indígena del Cauca – CRIC Coordinación del Programa de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos

El Consejo Regional Indígena del Cauca – CRIC denuncia ante la opinión pública nacional e internacional un nuevo atentado contra la vida y la labor humanitaria de nuestros equipos.

En la noche del 12 de septiembre, dos integrantes del Programa de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos fueron interceptados en la vía Inzá–Popayán, a la altura de Totoró. Hombres armados los encañonaron, los amenazaron, los mantuvieron secuestrados durante varias horas y robaron el vehículo (esquema colectivo) en el que se movilizaban. Finalmente, hacia las 2:30 de la madrugada del 13 de septiembre, lograron comunicarse y pedir auxilio, lo que permitió que la Guardia Indígena desplegara un operativo urgente para rescatarlos con vida.

Este hecho resulta aún más grave porque el equipo regresaba de una acción humanitaria en Inzá, después de la liberación de un comunero que llevaba días secuestrado. Atacar a quienes realizan acciones de defensa de la vida es una infracción directa contra el Derecho Internacional Humanitario, el principio de distinción y una muestra del riesgo extremo al que están expuestos quienes defienden los derechos humanos en el Cauca.

No es la primera vez que nuestros equipos enfrentan agresiones de esta naturaleza. La repetición de estos ataques, sumada a la falta de avances en las investigaciones judiciales, consolida un escenario de impunidad que alienta nuevas violencias. Estos hechos constituyen una toma de rehenes a la luz del Derecho Internacional Humanitario y atenta contra la vida, la dignidad de los Pueblos y el derecho de las comunidades a protegerse en medio del conflicto armado.

Desde el CRIC exigimos a los actores armados el cese inmediato de las agresiones contra la población civil, sus Autoridades, sus estructuras comunitarias y los equipos de Derechos Humanos y Guardia Indígena. Reclamamos al Estado colombiano medidas urgentes y efectivas que garanticen el respeto irrestricto a la labor de las misiones humanitarias y de defensa de los Derechos Humanos. Y llamamos a la comunidad internacional a mantener y reforzar su respaldo y vigilancia frente a una situación que amenaza no solo a líderes y lideresas, sino a comunidades enteras.

Cada ataque contra una misión humanitaria es un ataque contra la vida, contra la paz y contra la esperanza de un Pueblo que, aun en medio de la guerra, insiste en cuidar y defender la vida.

Popayán, 13 de septiembre de 2025.