La Guardia Indígena del Cauca sigue siendo perseguida, amenazada y asesinada – Comunicado

COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA NACIONAL E INTERNACIONAL
Enero 28 del 2025

HECHOS:

El día lunes, 27 de enero del 2025, siendo alrededor de las 22:10 horas, la Guardia Indígena zonal y regional recibe una alerta por un posible atentado contra el coordinador de la Guardia Camilo Pardo de la Asociación Juan Tama, municipio de Inzá, de inmediato la Guardia Indígena zonal reacciona y activa los planes de emergencia, verificación y rescate.

Siendo las 22:50 horas el coordinador es hallado por la Guardia Indígena, afortunadamente con vida, pero con signos de tortura a la orilla de la vía que conduce de la cabecera municipal de Inzá a Turmina, en el sitio conocido como Alto de la Cruz, donde de inmediato la Guardia brinda sus primeros auxilios y lo trasladan al centro médico del municipio.

El compañero coordinador Guardia Camilo Pardo fue abordado por cuatro hombres motorizados no identificados cuando se desplazaba a su vivienda, quienes lo inmovilizaron, lo ataron de manos y lo amordazaron para despues golpear sin compasión, lanzando patadas, tierra en la cara, insultos, amenazas diciendo «aléjese de la Guardia, deje de andar mariquiando, la próxima le echamos tierra pero en el ataud».

Mientras esto ocurría en el municipio de Inzá, en el municipio de Páez, había sido asesinado con sevicia el mayor espiritual Albeiro Liz del territorio ancestral Togoima, a quien los criminales le propinaron 14 proyectiles con arma de largo alcance, pero a quemarropa.

DENUNCIAMOS

  1. Ante la opinión pública que este hecho de intimidación en contra de la Guardia Indigena del CRIC no es es nuevo, debido a que múltiples veces hemos sido objeto de asesinatos, amenazas de muerte, intimidaciones, señalamientos, atentados sicariales por parte de los grupos armados ilegales y sus simpatizantes, que usan todos los medios posibles para atemorizar el proceso de la Guardia.

  2. Qué la Guardia Indígena del Cauca sigue siendo sistemáticamente perseguida, amenazada y asesinada por el principal grupo armado ilegal que opera en el Cauca, el Bloque Occidental Jacobo Arenas del Estado Mayor Central de las disidencias de Ivan Lozada o Mordisco, quienes nos han declarado la guerra como si nosotros hiciéramos parte del conflicto.

  3. Qué hay un plan criminal de las estructuras de la Dagoberto Ramos y JaimeMartinez, quienes bajo las ordenes de sus mandos principales vienen asediando a la Guardia Indígena, por tal motivo NO descartamos que este nuevo hecho en contra del coordinador de la Guardia sea una operación criminal orquestada por este grupo, debido a que a la Guardia Indigena de Tierradentro ha recibido múltiples amenazas de muerte de integrantes de dichos grupos.

  4. Rechazamos la presencia de diferentes grupos armados ilegales en Tierradentro, como el Ejercito de Liberacion Nacional ELN y las disidencias del Estado Mayor Central.
  5. Que el Estado y el Gobierno colombiano, en cabeza del presidente de la Republica de Colombia Dr. Gustavo Petro han hecho caso omiso a las diferentes denuncias, llamados, solicitudes, exigencias sobre la emergencia humanitaria que viven los territorios indígenas del Cauca, en especial los constantes ataques contra la Guardia Indígena del Cauca.

“Cuenten con nosotros para la Paz, nunca para la guerra”

COMUNICADO ENERO 27 DEL 2025

 

La defensa del territorio, una labor de alto riesgo

En el marco del diálogo internacional “Defensores y defensoras de la tierra y la naturaleza”, el Consejo Regional Indígena del Cauca participó en un panel donde se abordó una de las problemáticas más graves a nivel global: el riesgo que enfrentan quienes protegen el territorio, el ambiente y los derechos colectivos. Durante el espacio, las y los ponentes coincidieron en que la defensa del territorio se ha convertido en una labor de alto riesgo en distintas regiones del mundo. Las cifras compartidas en el diálogo fueron contundentes: cada dos días es asesinado un defensor o defensora de derechos humanos por su labor en favor de la tierra y la naturaleza. Esta realidad refleja una crisis estructural que atraviesa conflictos por la tierra, economías extractivas y disputas por el control de los bienes comunes.


En su intervención, la delegación del CRIC señaló que, para los pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades campesinas, el territorio no es solo un espacio físico o productivo, sino un lugar de vida, memoria, espiritualidad y pervivencia cultural. Defenderlo implica proteger la vida misma, pero también ha significado enfrentar amenazas, persecuciones y asesinatos.

El diálogo cobró especial relevancia en el contexto actual de Colombia, donde se abren escenarios para debatir una reforma agraria orientada a la redistribución de la tierra y al reconocimiento de derechos históricos. En este escenario, las organizaciones sociales insistieron en que cualquier transformación estructural debe garantizar la participación efectiva de las comunidades étnicas y campesinas, así como medidas reales de protección para quienes lideran estos procesos.


“Defender la vida no puede costarnos la vida”, fue uno de los mensajes centrales reiterados durante el panel. Las organizaciones participantes hicieron un llamado al Estado colombiano y a la comunidad internacional para fortalecer los mecanismos de protección, garantizar la implementación de instrumentos de derechos humanos y avanzar hacia un modelo de desarrollo que respete la autonomía territorial y la justicia social.

El encuentro dejó claro que la reforma agraria y la defensa del territorio no pueden desligarse de la garantía plena de derechos para quienes históricamente han cuidado la tierra. Sin protección y sin participación colectiva, cualquier intento de transformación corre el riesgo de reproducir las mismas violencias que hoy se buscan superar.