En la tulpa de comunicación del Plan de Vida Proyecto Nasa del municipio de Toribío

En la tulpa de comunicación del Plan de Vida Proyecto Nasa del municipio de Toribío, se dio inicio a la socialización del programa de comunicación Nasa estéreo, con el objetivo de trabajar los temas de la comunicación propia de las comunidades indígenas que se viene fortaleciendo con la RED-AMCIC, la política pública en comunicación, las estructuras de gobierno propio, los acuerdos con el gobierno nacional decreto 1811 y sobre el contexto del norte del Cauca.

Se reúnen las autoridades tradicionales Ne’j Wesx, equipo de comunicación de la zona, la comunidad en general y el equipo de comunicaciones de Consejo Regional Indígena del Cauca-CRIC. En este espacio, la compañera Dora Salas coordinadora del programa de comunicación Nasa Estéreo del año 2021, quien da un contexto general del programa de comunicación sobre los avances y dificultades de la Emisora de Toribio. Salas menciona: «EL avance fue importante durante los últimos tiempos en la zona Norte, como mandato el último Congreso lo que planteo la comunidad, fue legislar desde las tulpas y sobre el derecho propio y La ruta de vida que se tiene como comunidades, logrando cambiar la normatividad occidental que nos traen el gobierno nacional» muchas veces no dejan avanzar, por tal razón hay que trazar en la ruta de vida, para que realmente sea la esencia de los planes de vida de los resguardos del Cauca.

A partir con el tema del camino de la comunicación propia, no se trata de solamente de las emisoras, se trata de comunicarnos para la vida, para mantener la relación continua entre el ser indígena con los diferentes espacios de vida, que tenemos en los territorios de Cauca. hay una ruta que se orienta para irla estructurando, a partir de allí hay que ir desarrollando la estructura para defender lo que siempre ha sido de los pueblos indígenas, en este caso de la organización del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC.

En conclusión, el programa de comunicación del CRIC, mencionan sobre el funcionamiento de la política pública en comunicación, para el fortalecimiento cultural y el idioma propio en los territorios, por tal razón, se debe continuar exigiendo al estado colombiano para que sea una realidad el trabajo de los comunicadores indígenas del Cauca.

Consejo Regional Indígena del Cauca-CRIC.

Por Programa de comunicaciones-CRIC

Duván Sánchez Tombe: Todos por el Buen Vivir.

Sabiendo que a Duván, le gustaba el chirrincho, empezamos este escrito brindando un poco a ese corazón rebelde que hoy reposa en el territorio.

Sabemos que han pasado varios días, desde que despedimos a Duván, sin embargo queremos tejer esta palabra con su permiso, buscando despertar el sentir con el que muchos lo recordaremos.

Duván, era uno de los comunicadores más activos del pueblo Totoroez, llevaba 14 años, caminando la palabra de su gente, en este andar se hizo conocer dentro y fuera del territorio. Su voz en la radio, siempre acompañó los días buenos y malos de la comunidad. La misma que el pasado sábado 18 de junio, lo despidió.

“Su almita todavía está con nosotros, no se ha ido” decía una compañera en medio del dolor que producía la notica de su partida, no era fácil creer lo que estaba pasando. Sin embargo, ya con calma, logramos entender que su alma no se ha ido y que permanecerá presente dentro de la comunidad.

Duván, siempre cargaba dentro de su mochila un “totumito” con chirrincho, y alrededor de ella, la simbología de su pueblo, orgulloso siempre de sus raíces. Orgullo que siempre le trasmitió a Salome, su hija de 5 años.

Un hombre de corazón alegre, multifacético y enamorado de la vida, eso es Duván, y por eso nos duele que no esté en este espacio, para seguir compartiendo la palabra mientras el chirrincho va rotando al son de Tata Hilario, la melodía de flauta y tambor que siempre pedía que tocaran, la misma que acompaño su despedida hacia el otro espacio.

Una caravana con gente de todos los lados, con chirimía, lo esperaba para acompañarlo hasta su hogar. Las mayoras pasaban con sus rostros mojados por el llanto, se les había adelantado un hijo. Todos en el territorio le brindaban las lágrimas que salían del alma y el chirrincho, como diciéndole, que aunque nos duele su partida, queremos que suba contento.

En la casa, un grupo de mayoras preparaban la comida, esperando la visita que con Duván, llegaba. Eso era una minga. La lluvia, que desde el primer día de su partida apareció, seguía acompañando, unos decían que porque “era muy chirrinchero” otros “porque están brindando mucho” y finalmente y la que más nos convence “es que Duván, no quiere que se vayan, quiere que sigamos acompañando” y claro, mientras se acompaña y para pasar el frio, no está demás un poquito de chirrincho.

Por otro lado, un grupo de jóvenes, cargado de colores, música y danza empiezan a plasmar la imagen de Duván, en medio de las montañas de su territorio. Lo que al principio fueron unos trazos sin forma, concluyeron en el agradecimiento de la familia y la comunidad.

La gente sigue llegando, la música está presente, doña Marta, madre de Duván, está un poco más tranquila y pide que sigan tocando para que no se sienta la tristeza. Los amigos más cercanos de él no pueden sostenerse la mirada y con ese hecho lo dicen todo.

Los músicos del territorio preparan las canciones que alegraran a Duván, en esta despedida, mientras que sus compañeros de comunicación, como es: Alex, Wilfredo y Cristian preparan los videos que compartirán con la comunidad y que siempre lo traerán a la memoria del pueblo.

La cita ahora, después de dos días, es en la institución educativa de la vereda La Peña, lugar en donde se le realizara un homenaje. La comunidad va llegando. En su hogar, doña Marta, se niega a que él salga. Un nudo en la garganta se hace presente en nosotros. Finalmente, se anuncia que nuestro compañero viene en camino, la guardia indígena se va acomodando para la calle de honor, la comunidad se pone de pie, suena el himno al pueblo Totoroez, las pañoletas y los bastones están mas altos y firmes que nunca.

Intervienen muchas personas, todas con el mismo nudo en la garganta, cortándoles la voz. Sale al frente la hermana, toma el micrófono y dice “las primeras lagrimas fueron de dolor por la partida de mi hermano, las de ahora, son de orgullo por todo lo que él hizo” por su parte, el sobrino, nos dice que no lo olvidemos, que lo tengamos presente en nuestra lucha, porque solo así, lo mantendremos vivo.

Los y las mayoras, lo ven por última vez en este espacio, le susurran las últimas palabras, encomendándole el territorio y pidiéndole que suba tranquilo, porque acá seguiremos su lucha.

Ya es tarde, ya es hora de regresarlo a la tierra; nos vamos preparando, para este último recorrido con Duván, él va punteando. La chirimía, en medio de la comunidad, va alegrando cada paso, porque el compañero tiene que irse contento.

Duván, va regresando a la tierra. Junto con el sonido de la chirimía, se escucha el llanto de sus seres queridos, quienes se habían mantenido fuertes, pero hacerse a la idea de no verlo más con nosotros en este espacio, no es fácil.

En este último paso, se le brinda más chirrincho, “porque eso era lo que le gustaba” a la cruz que acompañara su tumba, se le amarra una pañoleta que dice “Buen Vivir”, con mucho cariño se la dejo el compañero de comunicación, el mono le dicen en los territorios indígenas. Que por cierto y no les habíamos dicho en este texto, hace parte de una producción audiovisual en la que Duván, participó y que habla de su pueblo, el pueblo Totoroez.

Así este comunicador de Radio Libertad pueblo Totoroez, en medio de la lluvia retorna a la tierra, encomendándonos mantener la alegría, para seguir caminando con orgullo la palabra digna en el territorio.

Por: Programa de Comunicaciones-CRIC.