CRIC, rechaza asesinato de lideresa indígena en el municipio de Morales, Cauca.

 

Yeimi Chocué, tesorera del cabildo indígena de Chimborazo fue asesinada en las ultimas horas en su territorio, al parecer hombres armados la siguieron hasta su lugar de residencia y la asesinaron.

Según versiones de comuneros de la zona,  el cuerpo de Yeimy fue encontrado sin vida en la cama de su habitación con signos de asfixia mecánica, se conoció también que los objetos y dinero que tenía la líder de 25 años de edad, al parecer fueron hurtados por los responsables del atroz hecho.

Yeimi Chocue fue escogida por su comunidad para que hiciera parte de las autoridades de su cabildo, donde a pesar de su juventud se venía desempeñando con responsabilidad y mucho entusiasmo. Lastimosamente, hoy 27 de octubre en horas de la tarde los sueños e ilusiones de Yeimi fueron cegadas por la violencia que carcome el país.

Mientras las autoridades indígenas de la zona, junto con el equipo de defensa de la vida y los derechos humanos del Consejo regional Indígena del Cauca, CRIC, se encuentran en el lugar donde ocurrieron los lamentables hechos para verificar los móviles y adelantar las respectivas investigaciones que permitan dar con los responsables, desde la consejería mayor del CRIC, se rechazó este nuevo acto de violencia contra el proceso organizativo, igualmente se hizo un llamado al gobierno nacional y demás organismos internacionales para que se tomen las respectivas medidas y se evite que continúen los asesinatos contra lideres y lideresas en el Cauca y el país.

 

Noticia en desarrollo.

La ONIC Rechaza de Manera Contundente la Aprobación del TLC.

La Autoridad Nacional Indígena de Colombia ONIC, se pronuncia frente a la aprobación del TLC entre Colombia con los EE.UU.

La Autoridad Nacional de Gobierno Indígena de la Organización Nacional Indígena de Colombia, expresa a la opinión pública su profundo rechazo y sus enormes preocupaciones frente a la reciente aprobación del TLC por parte del Congreso de EEUU, el cual es un instrumento supremamente lesivo y riesgoso para la integridad, la pervivencia y la permanencia de los pueblos indígenas de Colombia, quienes nos encontramos en riesgo inminente de desaparecer.

 

En un comunicado frente a la eventual aprobación de este acuerdo, amablemente circulado en EEUU por parte del Congresista Jim McGovern, la ONIC definía su radical oposición frente a este acuerdo comercial, planteando que la abstención del Congreso estadounidense de aprobar este acuerdo era un gesto de solidaridad con los indígenas de Colombia. En aquel comunicado, la ONIC decía: “Por las anteriores consideraciones reiteramos el llamado solidario a los Congresistas Estadounidenses para que no aprueben el TLC, como un gesto simbólico del pueblo estadounidense a favor de la pervivencia de los pueblos indígenas habitantes en Colombia.”

Desafortunadamente, nuestra voz no fue escuchada y el acuerdo fue aprobado. Fue aprobado a pesar que existen evidencias, estudios y realidades de otras latitudes, que muestran lo nefasto de este tipo de acuerdos para las poblaciones históricamente empobrecidas, entre ellos los pueblos indígenas, en especial porque se pone en riesgo la seguridad alimentaria de los más vulnerables, quienes terminaremos dependiendo de los productos, los alimentos y las semillas de grandes empresas trasnacionales. No fue oída nuestra voz, a pesar que instituciones como la Corte Constitucional han reconocido que el actual modelo de desarrollo que se vigoriza con tratados comerciales como el TLC, es una de las causas estructurales de nuestro exterminio silencioso e impune.

La aprobación de este tratado es una pieza más del Gobierno Santos en su reordenación del territorio y del país a la luz de la productividad y las economías de enclave, que favorecen la concentración de la riqueza y profundizan las inequidades sociales asociadas al modelo capitalista de producción. Con este tratado se da vida a las “locomotoras del desarrollo”, vida que le es arrebatada a nuestros territorios y a nuestros pueblos.

Agradecemos a todos los amigos y organizaciones sociales y populares, con quienes nos opusimos a la oposición de este Tratado. Ahora, con el tratado ya aprobado, nuestra tarea es seguir luchando por la vida, denunciando las desigualdades que se van a generar con su implementación y dignificando a los pueblos a través del fortalecimiento de las economías locales y solidarias.