Por allá hacia los años sesenta se hizo famoso un jugador Brasilero conocido como “Garrincha”. Por la misma época, en Siberia – Cauca, un joven era su admirador; Jorge Velasco fue honrado con el mismo apodo de este famoso futbolista llegado a considerar en su época el mejor jugador de futbol del mundo.
Garrincha, aficionado al deporte y con un insuperable espíritu alegre y de entrega a su comunidad, encontró en la narración deportiva el medio para trasmitir y contagiar su entusiasmo y amor por el deporte.
Muchos recuerdan a Garrincha cuando dotado de un megáfono hechizo y fabricado con hojalata, salía de Siberia hasta la Panamericana a acompañar el paso de la vuelta a Colombia y narrar las proezas de Martin Emilio “Cochises”, Ramón Hoyos y otras leyendas del ciclismo Colombiano en su ascenso al alto del Río Ovejas y a su paso por Pescador.








