Si el cambio no se da, la minga del sur occidente se moverá

SI EL CAMBIO NO SE DA, LA MINGA DEL SUR OCCIDENTE SE MOVERÁ

Después de las “marchas por la decencia en Colombia”, el Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, se prepara para la hora cero.

La Jornada Nacional de Movilización: “En defensa de la democracia y el Estado Social de Derecho. Por la libertad de asociación y de expresión”, llevada a cabo este ocho de febrero en todo el país, en la cual salimos masivamente exigiendo, también, a la Corte Suprema de Justicia que escogiera entre la terna enviada por el gobierno nacional al próximo Fiscal General de la Nación, fue punto de encuentro donde las (139) Autoridades Tradicionales del Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC – NACIONAL pertenecientes a 11 Pueblos: Polindara, Nasa, Misak, Epedara- Siapidara, Yanakuna, Totoroez, Embera, Kokonuko, Ambaló Kisgo e Inga de manera conjunta, anunciamos reiniciar diálogos con los sectores sociales para reactivar la minga del sur occidente.
Los constantes intentos por parte de diferentes actores políticos de dañar el proceso democrático en Colombia, una evidente mafia que se toma la justicia para privilegiar los intereses de unos pocos, y una persecución y señalamiento permanente a los sectores sociales, sindicales y populares que atenta los derechos y libertades en nuestro país, entre otras razones, nos motivan a mantener la protesta como pueblos, no en contra de la justicia, sino en contra de las amenazas de interrupción del mandato constitucional del presidente Gustavo Petro Urrego, elegido democráticamente por la mayoría de la ciudadanía colombiana.
En ese sentido, la movilización del ocho de febrero, nos permitió escucharnos entre sectores, quienes coincidimos en que es necesario que La Corte Suprema de Justicia nombre rápidamente al Nuevo Fiscal General, con el fin de brindar seguridad constitucional y política al país, así mismo, concordamos en llamar a la “Murga” de la derecha para que cesen, con sus calumnias y hostigamientos, la intensión de dañar el proceso democrático en Colombia.
Resaltamos el comunicado OEA que respalda a nuestro presidente Gustavo Petro y aboga por principios democráticos en Colombia, aduciendo que: “Las instituciones estatales deben funcionar en un entorno basado en los principios de la democracia y el Estado de Derecho, con base fundamental para la paz y la estabilidad del país”.
Convocamos a la unidad, a juntar fuerzas, a caminar en torno a la garantía de los derechos y como pueblos indígenas del CRIC, ante los últimos anuncios de la Corte Suprema de Justicia de aplazar la elección de la nueva Fiscal, de las campañas de desprestigio contra el gobierno del Cambio lidereadas por medios de comunicación masivos y un sector político acostumbrado a tener el poder ejecutivo a sus servicios, anunciamos que, pronto llegará la hora cero para reactivar la Minga Social y Comunitaria Por La Defensa de la Vida, El Territorio, La Democracia y La Paz.

Importante Acuerdo del Movimiento Indígena en el departamento del Cauca

El 29 de enero de 2024 quedará marcado como un hecho histórico para las comunidades indígenas del Norte del Cauca, al concretarse un acuerdo trascendental en la adquisición de tierras. Después de más de dos décadas de incansable ejercicio en la Liberación de la Madre Tierra, el Gobierno del cambio liderado por el presidente Gustavo Petro, a través de la Agencia Nacional de Tierras – ANT, hizo la entrega formal de la finca La Emperatriz. Esta finca, a lo largo del tiempo, se había convertido en un poderoso símbolo de la lucha por el Derecho a la Tierra de los pueblos indígenas en esta zona.

La tenencia de la tierra ha sido una cuestión conflictiva, generando desarmonías incluso con las comunidades afrodescendientes y campesinas. Sin embargo, el pasado 29 de enero representa un cambio significativo en esta dinámica. El Movimiento Indígena, en particular los Liberadores de la Madre Tierra del Norte del Cauca, ha demostrado una vez más su capacidad política y de diálogo al lograr este importante acuerdo.

Durante más de dos décadas, las comunidades indígenas han trabajado incansablemente en la Liberación de la Madre Tierra, una lucha que va más allá de lo físico, siendo también un símbolo de resistencia cultural y espiritual. La finca La Emperatriz, además de ser un espacio geográfico, representaba la materialización de la persistencia y la resistencia frente a las luchas por el territorio ancestral.

El papel crucial de la Agencia Nacional de Tierras – ANT en este proceso subraya la importancia de la colaboración entre el Gobierno y nuestras comunidades indígenas. La entrega formal de la finca La Emperatriz no solo simboliza un acto de justicia histórica, sino que también fortalece el camino para la construcción de puentes de entendimiento entre diferentes sectores de la sociedad.

Este logro destaca la habilidad del movimiento indígena para tejer relaciones políticas y llevar a cabo negociaciones efectivas. El diálogo ha sido una herramienta fundamental para resolver conflictos y construir un camino hacia un futuro más inclusivo y equitativo.

En conclusión, la adquisición de la finca La Emperatriz representa más que la obtención de un pedazo de tierra; es un paso hacia la reconciliación y la justicia social. Este acuerdo histórico en el Departamento del Cauca no solo beneficia a las comunidades indígenas directamente involucradas, sino que también establece un precedente positivo para la resolución pacífica de conflictos territoriales en todo el país. La tierra, en este caso, se convierte en un lazo de unión y entendimiento entre diferentes culturas y comunidades, fortaleciendo el camino hacia un futuro en el que la diversidad sea celebrada y respetada.

Por: Tejido de comunicación ACIN