“Aquí tengo el maíz, la quinua, frijol, arveja, acelga, el romero, arracacha, trigo, platanillo, borraja, tomillo… todo es para el consumo, casi no vendo. Nos contaba doña Adiela Chantre mientras señala y trataba de recordar los nombres de plantas medicinales y legumbres de su Trsau Misak o huerta tradicional.
Incrustado en la Cordillera Central, al Oriente del Departamento del Cauca encontramos el Municipio de Totoró. Cuna del Pueblo Indígena Tontontuna (Totoroez), que actualmente está haciendo todo un trabajo de fortalecimiento de su proceso organizativo y la vitalización de sus prácticas culturales.
Trsau Misak es la principal fuente de alimentación y económica para los indígenas Tontontuna (Totoroez). Porque los productos de mayor calidad se destinan para el consumo de la familia, el excedente se comercializa en algunas galerías. Además gracias a que se cuenta con varios pisos térmicos se posibilita la realización de trueque o intercambio de productos.
Además nos ayuda a mantener la unidad, la comunicación y todas las prácticas culturales como familia. Los niños aprenden de sus padres y abuelos como cuidar las semillas, como es la siembra y como respetar a la Madre Tierra.
Plantas medicinales, hortalizas, cereales, frutales y especies menores como gallinas, cuyes y conejos, hacen parte de la huerta tradicional. Además son muy importantes los cuidados culturales para lograr una armonía con el territorio y la madre tierra, por eso los sabedores espirituales armonizan periódicamente la familia, el terreno y las semillas. Así como lo hacían los mayores se tiene en cuenta para la siembra las fases de la luna.
“Todas las familias no tiene huerta, porque algunos nos hemos metido en el sistema capitalista que nos ha debilitado la parte cultural. Por eso hay familias que han cambiado la forma tradicional de siembra, por los grandes cultivos de papa, ulluco, coliflor. Y para esto lamentablemente se utilizan agroquímicos. Además debido a la carencia de tierra donde cultivar algunos comuneros solo trabajan como jornaleros.” señalo Misael Sanchez dinamizador agroambiental.
Por eso se está haciendo desde el Cabildo y los Programas todo un trabajo de apoyo, acompañamiento y educación a la comunidad para la protección y cuidado de la madre tierra. A las familias se les acompaña desde la parte técnica orientándoles sobre la preparación y utilización de abonos y fungicidas orgánicos.
“Con papunga, ajo, ortiga, que la encontramos en el Trsau Misak le añadimos jabón azul, alcohol y aceite cocina. Después de mesclar y picar estos ingredientes, se dejan en un recipiente por ocho días. Luego les visitamos nuevamente a las familias y les orientamos como aplicarlo” explico Misael Sanchez.
“Para la quinua se hace primero el semillero, luego se trasplanta y cuando esta amarillosa pues se seca y luego se consume en colada o en sopas. Cuando se dice que hay niños desnutridos ahí se corre a comprar las legumbres. Mejor es tener la propia comida. Por eso hay que cultivar” Adiela Chantre.
Por: Programa de Comunicaciones CRIC







