El territorio ancestral de La María Piendamó está atravesado por una historia de lucha importante tanto para el pueblo Misak como para todos los pueblos indígenas del Cauca, los sectores populares y movimientos sociales del país y del mundo. En los últimos 25 años ha sido escenario de numerosos encuentros de la palabra, pero también de muchos atropellos por parte de la fuerza pública, destrucción de los bienes colectivos y estigmatización por parte de los gobiernos y medios de comunicación.

Entre mayo y junio de 1999, debido a la situación que vivíamos los pueblos indígenas del Cauca, en medio de una crisis económica, social, política y una vulneración generalizada de nuestros derechos, nos reunimos en La María Piendamó y sobre la vía Panamericana a reclamar la atención del país y el cumplimiento de los derechos reconocidos en la Constitución. Aunque vivimos una violenta represión y muchos intentos de saboteo desde el Estado colombiano y las guerrillas de ese entonces (que en ese momento llevaban un diálogo de paz, como sucede también hoy), logramos sacar adelante una propuesta integral hacia la paz y también la conformación de La María, como territorio de Convivencia, Diálogo y Negociación.

Desde ese momento, este territorio fue el punto de encuentro de innumerables procesos de resistencia de toda Abya Yala, donde nos pudimos conocer mejor entre nosotros y a los movimientos que luchan por la dignidad y la autonomía. Aquí nos encontramos en 2006, por ejemplo, para rechazar como parte de los movimientos sociales de Colombia el Tratado de Libre Comercio que anunciaba el gobierno de Álvaro Uribe Vélez. Nuevamente fuimos reprimidos, pero el país conoció nuestra voz de lucha, territorio y vida. También La María, fue el lugar donde nos encontramos, mientras hacíamos la Minga de Resistencia Social y Comunitaria, con los corteros de caña que estaban en paro en el año 2008, protestando en contra de los salarios de hambre que la agroindustria de la caña les imponía y todavía les impone. Aquí también nos encontramos con el movimiento campesino de distintas partes de Colombia, que luchaba y lucha por la defensa de sus territorios. Es decir, históricamente La María Piendamó ha sido un territorio para caminar la palabra y para construir consensos desde el respeto y la solidaridad.

Aquí nos hemos encontrado incluso con varios gobiernos. Por medio de las mingas de resistencia exigimos la presencia de los presidentes que más intentaron destruirnos; hicimos que nos escucharan y posicionamos nuestra plataforma de lucha como camino hacia la autonomía. Sin las luchas en La María Piendamó no se habría logrado construir buena parte de lo que hemos logrado en la etapa más reciente de nuestro proceso organizativo.

Finalmente, recordamos que el CRIC no es solo una consejería y sus autoridades. El CRIC, como se dijo desde Jambaló en 1980, SON LAS COMUNIDADES ORGANIZADAS Y EN LUCHA. Por eso, apelamos a este carácter histórico del territorio de La María Piendamó y a nuestra responsabilidad de hacer pervivir su legado de convivencia entre pueblos, de diálogo entre comunidades y construcción colectiva de consensos.

Por: Programa de Comunicaciones CRIC

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