Hemos venido a vivir con dignidad, con felicidad y a germinar semillas para la esperanza

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    Foto: Enrrique Ramirez

    Caminando sobre la vía panamericana, nos encontramos con el compañero Inocencio Ramos un indígena Nasa de sonrisa franca y palabra sincera, a Inocencio lo conocemos por la música que compone y entona, mediante la cual emite reflexión sobre el valor de la Madre tierra, la historia de lucha y resistencia de los pueblos milenarios que hemos caminado más de 500 años de lucha en el Cauca y en el país. A través de la música nos cuenta que la lucha se ha dado en unidad con campesinos, afros y procesos organizativos de los sectores sociales y populares.

    En dialogo con Inocencio Ramos nos dice. ”Cuando estamos en minga nos  conectamos con el espíritu de la resistencia milenaria, pensando me pregunto ¿qué fue lo que paso? ¿Quiénes nos quieren desplazar de nuestros territorios?. Se infiltraron personas externas a nuestros territorios, violentando nuestros planes de vida, esas mismas personas son las que hoy nos señalan de invasores, subversivos, narcotraficantes, bandidos y salvajes. Pero todos estos señalamientos nos dan fuerza para seguir defendiendo la vida y cuidando el territorio. Y pensamos, ¿cuantos años más nos vamos a sentir extranjeros en nuestra propia casa?, por eso en esta minga, seguimos exigiendo la legitimidad al territorio, a la vida, a los derechos que por siglos nos han desconocido y al buen vivir”.

    Es momento de unirnos en una sola tulpa para ir tejiendo hilos conductores de los puntos comunes, porque todos necesitamos el agua, la tierra, todos respiramos el mismo aire, necesitamos del sol, de la luna y hay elementos comunes que compartimos, estos procesos son los hilos que nos permitirán seguir tejiendo mancomunadamente los proyectos de vida.

    La minga es un espacio más que nos enseña hacer pedagogía de vida, del dialogo, escucharnos mutuamente para ir dando las puntadas que necesita un país con esperanza, que representen el espíritu de los pueblos milenarios, de las comunidades Afrodescendientes, Campesinas y de todo el sector social para salvar la vida, para salvarnos nosotros.

    Aquí estamos y seguimos firmes, con la fuerza de la niñez y la juventud seguiremos caminando juntos porque son la continuidad de nuestra organización, son la esencia para la construcción y liberación de la Madre Tierra. Y a quienes aún están en sus casitas vayan preparando la maletica, los que todavía no han podido llegar venga al relevo, de esa manera se va haciendo el relevo a los que se van cansando, vamos haciendo los turnos respectivos y de esa manera, todos vamos haciendo parte de la minga. Así expresamos nuestro amor a la vida, al territorio, el derecho a ser nosotros mismos y a sentirnos nosotros mismos, en otras palabras hablamos del wêt wêt fxizenxi, porque creemos firmemente que debemos vivir con dignidad y también se habla de la felicidad, entonces decimos que hemos venido para vivir con dignidad, vivir con felicidad y a germinar semillas para la esperanza.

    Mantengamos la malicia para entender la realidad, el corazón despierto y la conciencia firme para saber que no tenemos más camino que la minga.

    Por: Programa Comunicación CRIC y Comunicación Propia Intercultural UAIIN

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