Después de varios caminos recorridos, la Minga Suroccidente vuelve a encontrarse, no es la primera vez, el CRIC y otros procesos sociales ya han caminado juntos en distintos momentos, cuando la vida, el territorio, la paz y los derechos han llevado a los pueblos a encontrarse nuevamente.
La Minga Suroccidente es un tejido de encuentro y articulación entre pueblos indígenas, organizaciones sociales y otros sectores que desde los propios territorios y procesos, se juntan para conversar sobre las situaciones que afectan la vida, los derechos y los territorios, no es una sola organización ni una sola voz, somos distintos pueblos y procesos sociales que buscamos encontrarnos en lo que tenemos en común, respetando las decisiones y los caminos propios de cada organización.
En este encuentro participaron organizaciones indígenas del suroccidente como el CRIDEC, CRIHU, Nasa Nasawesx Dxi’, CRIC y AISO, junto a autoridades, mayores y representantes de otros procesos sociales. Cada organización llegó con sus propias preocupaciones, experiencias y propuestas, pero también con la disposición de encontrar esos asuntos comunes que permitan seguir caminando juntos.
Esta vez después de varios años, se sentaron organizaciones indígenas del suroccidente, mayores, autoridades y compañeros de otros procesos sociales para hablar de lo que está pasando y sobre todo, de qué hacer hacia adelante.
La conversación pasó por varios asuntos territorio, Gobierno Propio, autonomía, consulta previa, derechos colectivos, defensa jurídica, comunicación, economía propia y la relación con el Gobierno.
También se pusieron sobre la mesa situaciones urgentes que preocupan a los territorios la defensa de la vida, las amenazas y la violencia, el territorio, la autonomía y el Gobierno Propio, la consulta previa, la defensa de los derechos colectivos y de los avances alcanzados por los pueblos, además de las preocupaciones frente a las decisiones políticas, jurídicas y económicas que puedan afectar a las comunidades, se habla de derechos, de territorio, de autonomía y de la posibilidad de seguir existiendo como pueblos.
Por eso, la conversación no se quedó solamente en los recursos, los convenios o el presupuesto, los asuntos que se consideran urgentes tienen que ver con la vida de las comunidades, la defensa del territorio, la autonomía, el Gobierno Propio, la consulta previa, los derechos colectivos y las garantías para que los pueblos puedan seguir construyendo sus propios caminos.
También se habló de la necesidad de encontrarse con otros sectores sociales, pero sin perder la palabra propia de cada pueblo.
Hubo diferencias y también coincidencias, una de las preocupaciones que más apareció fue la necesidad de consultar a las comunidades antes de tomar decisiones que comprometan a cada organización.
“Una cosa es el método y otra cosa es el contenido”, se escuchó durante la conversación.
Mientras se hablaba de cumbre, movilización, pronunciamiento y articulación, quedó también un camino que merece seguir caminando por los territorios “resembrar la organización”.
La propuesta que toma fuerza es realizar el 12 de octubre una Cumbre Nacional de Pueblos Indígenas y organizaciones sociales, como espacio para encontrarse, escuchar las diferentes voces y construir una agenda común.
La propuesta que sale de esta conversación es encontrarse, escucharse y construir una agenda común desde los territorios, para ello se plantean una comisión política y equipos de trabajo jurídico y de comunicaciones, que permitan continuar la conversación y preparar los siguientes pasos. La decisión de cada organización sin embargo, tendrá que pasar por sus propias autoridades y comunidades.
La Minga propone así seguir encontrándose desde los territorios, no para que una organización hable por las demás, sino para que cada pueblo pueda traer su palabra y desde ahí, buscar los caminos comunes. La comisión política y los equipos jurídico y de comunicaciones hacen parte de esa propuesta de continuar organizando lo que se habló y llevarlo nuevamente a las comunidades.
No se trata solamente de definir una fecha, también está la pregunta por lo que viene después, por cómo fortalecer las organizaciones, cómo volver a escuchar a las bases y cómo construir una ruta que no dependa solamente de una coyuntura.
La Minga Suroccidente continúa, ahora la palabra tendrá que volver a los territorios.
Por: Red AMCIC


















