Para los pueblos indígenas, las danzas van más allá del movimiento del cuerpo, las cuales tienen el objetivo de trasmitir sentimientos, pensamientos, historias, y esta es una forma de comunicación propia, la cual está presente en la Minga del Arte Indígena Culturas en Comunicación, que se desarrolla en la ciudad de Popayán. Donde se han dado cita los ritmos musicales, el tejido, el tallado, la danza, alimentos propios y demás elementos culturales que se afianzan en nuestras comunidades.

A pesar de que nuestros territorios que han sido tan afectado por el conflicto armado, por los cultivos de uso ilícito, la extracción minera entre muchas otras desarmonías, también se entreteje vida. Que cuando nuestros jóvenes, mujeres y niños, danzan y cantan, lo hacen desde la esperanza, como una alternativa ante los violentos. Que los ritmos de flauta y tambor, junto con la danza que acompaña nuestros rituales, se convierten en una ofrenda que pretende acariciar, tocar, alegrar a Uma Kiwe para ayudar a sanarla. Además, la “juntanza” entorno a la música propia que nos invita con alegría a caminar en unidad.
La representación artística a treves de las danzas tradicionales encapsulan más que solo expresiones; Son un medio de comunicación que transmite mensajes, pensamientos e historias. La Minga del Arte Indígena Culturas en Comunicación en Popayán está verdaderamente enriquecida, estas expresiones culturales, donde la oralidad, el arte ancestral, la comida tradicional que juegan un papel fundamental en afianzar la identidad ancestral de los Pueblos Indígenas del Cauca.

Y es así como la danza está presente en uno de los círculos de la palabra Minga del Arte Indígena que se posiciona en la cuidad blanca desde el 13 al 16 de noviembre, donde hace un llamado a conocer las formas de organización, la cultura, la medicina, la educación y los sueños que se tiene como pueblos originarios.

Como lo resalta un mayor Yanakuna de Kakiona “en las épocas de cosecha se hacen las alumbranzas donde además de la comida, se comparten la música de chirimía. Allí los niños y niñas comienzan a escuchar y a tocar la música tradicional, es una escuela sin paredes”. ese compartir de nuestros mayores y mayoras es el que nos ha permitido la pervivencia como pueblos, es así como hoy estamos enraizando en los corazones de jóvenes el arte, como una forma de conexión espiritual con los demás seres que habitan el territorio.
Encontrarse en el evento central de la Minga del Arte para celebrar la diversidad cultural, y la importancia de preservar y valorar estas prácticas ancestrales. Es maravilloso ver cómo estas tradiciones continúan vivas y resonantes en el corazón de los pueblos ancestrales, para que cada producto cuente una historia individual y colectiva, para que sean comercializados en estos espacios, es una manera de fortalecer la economía local y regional, al mismo manifestar que los pueblos siguen tejiendo paz para el fortalecimiento cultural.
Seguir enfrentándose con los desafíos económicos y climáticos con unidad y resiliencia es esencial para seguir resaltando el trabajo que viene avanzando los pueblos indígenas del Cauca al igual que todas las comunidades que siguen defendiendo su territorio y su legado ancestral como pueblos indígenas milenarios.
Por: Programa de Comunicaciones-CRIC.







