El de Uribe, el peor Equipo: No solo no hacen Goles sino Que se los deja Meter Todos.
EL de Uribe, el Peor Equipo: no Solo no Hacen Goles Sino Que se los Deja Meter Todos
[ 08/05/2009] [ ] [ Autor: Jorge Enrique Robledo]
Sustituir el trabajo nacional por el extranjero se traduce en miseria, hambre y desocupación en un país que tiene tierras y agua de sobra, a más de gente que sabe trabajar y no la dejan. Robledo remarcó que hay nueve millones de hectáreas con vocación agrícola, pero subutilizadas y que el gobierno pretende ahora modificar las leyes para poder vender buena parte de ellas a las trasnacionales, en nuevo detrimento de la soberanía.
Lo peor que le puede pasar a un país es que las potencias económicas le inunden el mercado de productos que empujan a la quiebra a los productores y acrecientan el desempleo, indicó el senador Jorge Enrique Robledo al denunciar en la Comisión Quinta, en el debate al ministro de Agricultura, que Colombia está importando 9,8 millones de toneladas de alimentos y productos del agro, sin contabilizar el contrabando. Se importa hasta café, agregó, y se vienen los TLC con Estados Unidos y con Europa, que acabarán de echar por tierra los cárnicos, el arroz, los lácteos y las oleaginosas.
Sustituir el trabajo nacional por el extranjero se traduce en miseria, hambre y desocupación en un país que tiene tierras y agua de sobra, a más de gente que sabe trabajar y no la dejan. Robledo remarcó que hay nueve millones de hectáreas con vocación agrícola, pero subutilizadas y que el gobierno pretende ahora modificar las leyes para poder vender buena parte de ellas a las trasnacionales, en nuevo detrimento de la soberanía.
La pobreza en el agro demuestra que la política oficial es un desastre. En la Colombia rural, agregó, la población en estado de pobreza llega al 73 por ciento y en la indigencia, al 27,5 por ciento. En contraste, la concentración de la tierra en unos pocos ha llegado en este gobierno a extremos aberrantes, al punto que el Índice de Gini está en 0,85, uno de los peores del planeta. La tierra ha terminado convertida en un factor de especulación inmobiliaria que encarece los precios y termina atentando contra los empresarios agrícolas y contra los pequeños y medianos productores.
Además de las importaciones, al productor nacional lo golpean las abusivas alzas en los insumos, las pésimas vías de comunicación, el crédito concentrado en unos pocos y la carencia casi absoluta de asistencia técnica. Robledo citó el caso del Triple 15 y de la úrea, cuyos precios se incrementaron en 55 y 57 por ciento, respectivamente. Puso también en evidencia que no hay apoyos sustanciales por parte del Estado. “Hacer agricultura así es imposible”, subrayó.
Robledo pasó revista a la ruinosa situación del café, el algodón, la panela, la leche, el maíz y el arroz (ver abajo, en más detalles de la noticia). Dijo que las medidas sanitarias y fitosanitarias siguen suspendidas como una espada de Damocles sobre los productores y denunció que en la vía a Tunja, hace unos días, la fuerza pública pasó decomisando toda la producción de quesos. “Se presenta la sanidad como pretexto para arruinar más a los pobres –dijo–, en este caso mujeres cabeza de familia”.
El del gobierno del presidente Uribe es el peor equipo, concluyó el senador del Polo Democrático: no solo no hace goles, sino que se los deja meter todos. Y recordó la frase del hoy expresidente George Bush: “Uribe nos ha dado todo lo que le hemos pedido y hasta más”.
Más detalles de la noticia
Café. La escasez del grano en el país, provocada en parte por el envejecimiento de los cafetales, ha sido una de las causas que presionan al alza el precio internacional. El mayor precio no ha beneficiado mayormente al productor, a quien golpea desde hace años una ruinosa revaluación. Colombia está importando cafés suramericanos y, por obra de los TLC, podría terminar importando robustas africanos desde Estados Unidos y la Unión Europea.
Algodón. Los empresarios de Córdoba le compraron a Monsanto semillas tres veces más caras y acabaron con pérdidas multimillonarias. Conalgodon, el gremio que reúne a los productores, logró que la trasnacional norteamericana se comprometiera a compensarlos, pero Monsanto no cumplió lo acordado.
Panela. Los precios han caído por debajo de la mitad. Es un sector tradicionalmente pobre que jamás ha recibido del Estado ayudas sustanciales. Por el contrario, el gobierno del presidente Uribe indujo en forma irresponsable a los cultivadores, y en particular a los de la hoya del río Suárez, a aumentar las siembras de caña panelera con el cuento del alcohol carburante. La sobreproducción terminó dando al traste con los precios.
Leche. Como ocurre con la panela, el de la leche es otro negocio lleno de pobres, en el que también los precios están tan decaídos, que muchos productores se han visto precisados a botarla. Aun así, el gobierno intentó imponerle un parafiscal de 25 pesos por litro. Es uno de los sectores más amenazados por las importaciones de lactosuero pactadas por el gobierno en el TLC con Estados Unidos.
Arroz. El gobierno se comprometió a sustentar un precio de 103 mil pesos por carga, ya de por sí ruinoso, pero ni así ha cumplido. Hoy la carga se está pagando a 93 mil pesos, con pérdidas enormes. A lo anterior se suma el contrabando, por miles y miles de toneladas, con la complicidad de las autoridades. Robledo preguntó: “¿El propósito de los molineros es acabar con el arroz colombiano para importar el gringo?”.
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